domingo, marzo 04, 2012

¿Qué puedo hacer?

Siempre que llega el buen tiempo me viene a la cabeza la misma canción desde hace muuuuuchos, muuuuuchos años. Y me transporta a veranos y primaveras horteras donde las cosas eran muy diferentes. Aunque la letra no sea precisamente muy alegre a mí este tema me pone muy alegre, me insufla energía y me convierto en Bob Esponja. Me transporta al olor a protector solar, al sabor a sal y arena entre los dedos de los pies, a sinusitis primaverales después de volver de la playa de Tarragona. A caravanas de domingo volviendo de la playa con las ventanillas bajadas. A amantes que me hacían reír, a los que nunca me los tomaba en serio y que siempre dejaban un buen recuerdo. Me transporta a aquella velocidad de cuando todo era ligero y una constante risión. Cuando las esperanzas lo teñían todo y viajaba a tantísima velocidad que mis pies nunca, nunca, nunca podían parar de correr, caminar o bailar.

Pero nunca más, pero nunca, nunca máaaaaas estoy harto de esperar, esto tiene que cambiar.


Qué puedo hacer-Los Planetas

lunes, febrero 20, 2012

Flor de loto


Eres una flor de loto.
La flor de loto(la persona)
vive en el estanque (el mundo material)
sin ser influido por él, abre sus pétalos (la mente, el corazón y el alma)
a la gracia amorosa del sol (la gracia divina).
Los pétalos de la flor de loto no son tocados por el agua (deseos)
Ni por el estanque (el mal),
Mientras que su espléndido tallo (el bien)
viene a mostrar que se puede sobrevivir en el mundo terrenal,
Pero que sin el sol (la gracia),
La flor de loto (practicante de yoga) muere.


Tú eres una flor de loto que todavía no se ha abierto al mundo. Te empeñas en encerrarte en una jaula que tiene una candado y cuya llave tiraste al mar, te aprisionas en una jaula que está dentro de una habitación oscura con las persianas bajadas. Las persianas no dejan pasar ni un rayo de sol, porque no hay ni un agujerito levantado por el que pueda atravesar ese muro que te separa del exterir. Fuera brilla el sol y sus rayos podrían deshacer cualquier materia gracias a su intenso calor. Tú tienes mucho frío pero no sé porqué extraña razón te quieres congelar alejándote de toda fuente de calor. Pero a ti no te tocan los rayos de sol porque no quieres. No quieres a la luz que aporrea la persiana para entrar, no quieres a tu alma, a la que anegas con pensamientos recurrentes una y otra vez. No quieres a tu cuerpo y lo castigas alejándolo de tu luz. Te pasas la vida construyendo mil y un muros que obstaculicen el camino que te llevará a ese lugar, que ni tú ni yo, ni ella, ni él, ni ellos, ni ellas sabemos que lugar es, pero al que todos queremos ir. Sal al estanque, abre tus pétalos, flota en el agua y disfruta de la vida, disfruta de ti. Porque ya han pasado muchos años desde que te encerraste en la jaula que está en la habitación de la persiana bajada y tú no quieres eso. Libéralo todo, libérate a ti.

martes, febrero 14, 2012

Cosas de mujeres


Pepa: ¿Y maquilladas así estás segura de que nos concederán la hipoteca?

Puri: Claro, mujer, y el aval para el coche y hasta el crucero por el Mediterráneo. Por cierto, métete esa pistola en el bolso.

jueves, febrero 09, 2012

No es lo mismo ni de coña

No es lo mismo que te encasqueten por el mismo precio una mediana (un quinto en Madrid) que un quinto (un tercio en Madrid), no, no es lo mismo.

Supongo que este tipo de la foto va tan borracho que no se ha enterado del cambiazo en el 2x1, si no no estaría tan sonriente.


No es lo mismo tener una copa C que una B, sí, queridos señores, el contorno de las tetas no se mide por 80, 90, 95, 100 y así ad infinitum en función de la permisividad de tu cirujano. Las variables 90, 80, 95... se refieren al contorno del tórax, un par de tetas como dos carretas se miden en función de la copa (lo que ustedes miden con la palma de su mano, es una medida más o menos parecida, pero en fina). Para bien de todo varón que ignore la suprema importancia de las copas en el mundo "tetil" más que nada, porque no conozca el dato, no porque no valore la grandeza de las tetas y, además, no quiera recurrir a otras webs, les ilustraré comentándoles que dos tetas "como dos carretas" adquieren tan importante denominación cuando alcanzan la categoría de copa "C". La "D" es la más buscada según un documental muy chungo y deprimente que emitieron la semana pasada en "La noche temática" sobre las protuberancias femeninas. Las copas "A" y "B" son las más comunes, aunque según el mismo documental no suelen ser relevantes a ojos testosterónicos si campasen cerca de ellas copas D's o C's a lo largo y ancho de un radio de 30 m2.


En la izquierda se señala la medida del contorno (número). En la derecha la copa (letra)


No es lo mismo llevarte de postre un melón galia que un melón piel de sapo cuando te has ido de acampada dominguera con 15 personas, no es lo mismo. Con un melón galia te sale a un pincho por persona, con un melón piel de saco al menos te da para una tajada por barba.

Un mozo degustando un melón piel de sapo



No es lo mismo un sueldo de "mileurista", que de "dosmileurista", que de "ceroeurista", no es lo mismo.

Señora mileurista, al menos por un mes, porque con una pensión no contributiva el resto del año tenderá a ceroeurista

Señor ceroeurista con muy buen gusto musical

No es lo mismo que te toque el gordo (de Navidad) que que te toque un flaco,y que encima esté muerto de hambre, y no precisamente del hambre que tú desearías. No, queridas amigas, ya sabéis que no es lo mismo.

No acabo de entender su inquietante sonrisa ahora que se podrá tapar todos los huecos que quiera

Encima este flaco que he encontrado está quemado, y otra vez no es la acepción de "quemadura" que desarías


No es lo mismo pájaro en mano que ciento volando (esto nos lo decían las abuelas y qué razón tenían).

Niña con pájaro no en mano, pero sí en la cabeza

Imagen que plasma la ansiedad que provoca tener alrededor cien pájaros volando





No provoca la misma alegría encontrarse por el mismo precio con una bolsa de Lay's Gourmet que con otra bolsa de Lay's Gourmet + 20% del producto gratis. Aunque luego lleven la misma cantidad y lo del 20% sea mentira, el primer impacto de ver ese 20% de más te provoca alegría.

El concepto de esta fórmula de patatas Lay's+ chorizo, por más descuento que lleve no me acaba de convencer

No es lo mismo meter todo lo que tienes que llevarte para un viaje de una semana en una maleta de cabina que en una bolsa de cuadros del chino de 2x2, de esas que utilizan los magrebíes para atar al techo de sus coches cuando viajan a coger el ferry a Algeciras.

Maleta donde sólo te caben un par de zapatos, un cepillo de dientes y unas bragas

La maravillosa posibilidad de llevarte de viaje todo tu armario con el mueble incluído


No es la misma sensación poseer un paquete de 100 chicles de menta que te crionizan la lengua del Mercadona que unos Tridents de supuesta menta con 5 miserables chicles por el mismo euro.

Aunque la publicidad sea de "Clorets" os aseguro que con los chicles Mint-no-sé-qué del Mercadona se os queda la lengua como al de la derecha.


No es lo mismo meterse en unos pantalones del Bershka que en unos del H&M, las tallas no son las mismas. H&M cuánto bien haces numerando las prendas dos tallas por debajo.

Talla 74 en Bershka

Talla 36 en H&M


No es lo mismo un kilo de paja que un kilo de plomo. El plomo es plomo y la paja es paja, pero un kilo de paja, siempre ha sido y siempre será algo mucho más grande.

Visualmente queda claro

No es lo mismo un salchichón que una secallona, no, el sabor no es el mismo, aunque los ingredientes sean los mismos. El salchichón es mucho más jugoso que la secallona, que como su nombre indica es más seca que una mojama.

Salchichón

Secallona, que en castellano sería "secorra"


Pues bien, como creo que ha quedado bien claro que las cosas en función de su tamaño nunca son lo mismo, y según la asociación española de dentistas 9 de cada 10 pacientes prefieren el torno gordo para sacarle las bacterias de las muelas picadas, sólo me queda decir que tal como reza la subliminalidad del anuncio que les pongo debajo de esta "suerte" de resumen, queridos amigos, visto lo visto, el tamaño SIEMPRE importa.

lunes, enero 16, 2012

A veces la desesperación se apodera de todo



Hoy es 15 de Octubre de 2009 y piensas que a veces la desesperación se apodera de todo y te paraliza. Tienes miedo, gritas en silencio y te maquillas como una travesti para que nadie se dé cuenta de lo que pasa por ahí dentro, por tu cabeza... por esas vísceras que andan bien revueltas.

Cruzas la calle para ir a la mercería. Entras, hay una cola infinita que no quieres esperar. Te marchas y vas a desayunar un pincho de tortilla con posibles restos fecales imperceptibles a cualquier sentido, pero la mierda allí está, pegada a un trozo de patata refrita en aceite de semillas. Ahora mismo estás masticando una micra de mierda de uno de los pinches de cocina del Museo del Salchichón, aquel al que le entró un apretón a las 6.45, quince minutos antes de freír la patata que ahora mismo estás deglutiendo. Bien envuelta en saliva la patata ya se está deslizando por el esófago rumbo a pegarse unos bailoteos con los ácidos de tu estómago, que hoy, además, por culpa de la desesperación, están de fiesta mayor.

Contintúas caminando por el día, hoy es martes, pero, discúlpame, tu día es tan aburrido que tampoco perdemos mucho si no lo reseñamos ¿Verdad?.

(Ahora entran los anuncios)






Ahora estás bajando la cuesta de tu casa, ya ha anochecido, pero antes te acuerdas de que tienes que comprar el pan y te desvías por el callejón en busca del chino, ese templo de las grasas saturadas al que has ido mil y una veces en busca de paz. Y fe de Dios, o de quien sea, que has encontrado allí esa paz...

Paz en forma de donuts, donettes, gofres precocinados que sólo tienes que poner en el microondas, patatas Lays gourmet sabor jamón ("presunto" en portugués) o pastelitos hojaldrados industriales de manzana "Mildred", que por cierto, vaya nombre ridículo para poner a un pastelillo, tan empalagoso como su sabor.


Doblas la esquina mientras compruebas que llevas el monedero, que no te lo han robado en el metro. Justo en ese momento sale un hombre vestido de negro de un portal, se abalanza sobre tí. Te llama puta. Te dice que vayas con él o te mata.

¡Volvemos en 2 anuncios!






El hombre de negro te acaba de llamar puta. Tú crees que te va a pasar lo peor, que qué mala suerte tienes, que todo te toca a tí, que sólo quieres comprar una barra de pan y ahora te acabas de meter en lo que pinta que va a ser un buen fregao. Y le dices que por favor, que no te haga nada, que le das todo lo que quiera, que no te toque, que no te mate, que no te atraque, que no te viole, que no te pegue, que no te arruine el resto de tu vida porque tienes un perro que te quiere mucho y está esperándote en casa y que es asmático, que si no vuelves pronto le va a dar un ataque y se morirá. El hombre se ríe de tí, te llama pedorra y empieza a gritar, a gritar cosas sin sentido.
Tú no entiendes nada, sólo notas que del miedo que estás pasando algo viscoso se cuela por tu bajo vientre, traspasa tus bragas como si fueran un colador y se desliza por tus piernas. Es la misma sensación que cuando te vino la regla en la segunda vuelta del Dragon Khan aquel agosto del 1998. Mierda. El tío te pega una hostia y te salta un diente. Le preguntas -¿Pero qué coño haces?-. Él te contesta que lo que le sale de los huevos. Se hace el silencio durante dos segundos, porque después de esa réplica es muy difícil superarla, y más en un momento de acción tan trepidante como éste...

¡Volvemos en 1 minuto!



Te acaba de llamar puta y no has sabido como mejorar su línea de diálogo, con lo que ha reinado el silencio durante ese tiempo.

Tras esos dos segundos tú le respondes que podría no haberte dado esa hostia, también es verdad, era totalmente innecesaria, prosigues tu discurso y le dices que ahora te tendrán que poner un implante de titanio y es muy caro y no tienes dinero porque estás en el paro. El hombre te dice que hay muy buenos descuentos en Groupon, implantes de titanio con un 65 % de descuento, que eso se lo paga hasta el más pintao, que busques en internet, porque si te descuidas en Groupalia incluso te hacen más descuento, pero que jamás se te ocurra irte a Vitaldent, que él tiene muy mala experiencia. Resulta que fue a hacerse una limpieza y le arrancaron media encía.

Tú no puedes más, ya te da igual lo que haga ese hombre contigo y le dices que acabe ya, que haga lo que tenga que hacer, pero que termine. El hombre te atiza con un bastón y te dice- Coño, ¿No lo ves? Llevo todo el puto día intentando cruzar la calle. Cógeme del brazo y llévame a la otra acera.

¡Nos vemos en 2 minutos!





En este punto de la historia tú no entiendes nada.

Nervioso el hombre te grita- ¿Es que no ves que soy ciego, pedazo de gilipollas? Llevo todo el día intentando cruzar esta puta calle y nadie me ha querido ayudar, joder-. Tú le coges del brazo, intentas cruzar, pero pasa un coche. Paras y miras los ojos del hombre que te ha saltado un diente, es un puto cabrón. Él mirando al infinito te dice- Joder, tía, estás más ciega que yo, ¡Venga, va!, que no se oye ningún coche-. Le miras y te da pena porque es un pobre hombre ciego, y te da todavía más pena cuando recuerdas que te ha dicho que lleva todo el día intentando cruzar la calle. Su vida es todavía más mierdosa que la tuya ¿Quién puede pasarse un día entero esperando cruzar la calle?. Prosigues en tu pensamiento de atontada mental porque hasta hace un momento pensabas que mañana tendrías un minuto de gloria en todas las portadas de los rotativos más sensacionalistas, o todos, porque al final, todos son igual de sensacionalistas, y llegas a la conclusión de que tu vida es asquerosamente gris y triste, pero la suya más, y que no vale la pena vivir así, con lo que lo empujas contra un camión tuneado de la chatarra. El hombre queda aplastado contra el suelo, con el bazo aplastado por la rueda derecha del camión. No para de llorar ni de gritar, parece un cerdo el día de San Martín. Es desagradable. Gritas-¡Que se calle por Dios!-. Sale el gitano "desennortado" perdido preguntando que qué ha pasado. Tú te encoges de hombros y dices -No sé, yo.... yo....-. El gitano te dice que lo has empujado. Tú le replicas que no ha sido así, que lo único que ha pasado es que él lo ha atropellado y que se las arregle con la poli, que tu perro asmático te está esperando y le tienes que dar la medicación. Te vas con tus pantalones teñidos por el reglote galopante que te acaba de bajar. Y mientras te vas piensas que has hecho bien, que has acabado con una vida miserable, que ojalá alguien hubiera hecho contigo lo que tú con el ciego, te detienes un segundo y te cabreas pensando en que también ya le vale al ciego, después del susto que te ha pegado cuando te ha asaltado podría habértelo puesto fácil. Podría haberte asesinado él a ti y no tú a él y te ahorraba una existencia tediosa que ni te gusta ni te interesa. Te cagas en todo y sobre todo en el ciego y en su puto egoísmo, eso es lo que piensas, Jennifer. Venga, para casa, que tienes que conectarte al Groupón a ver si hay suerte y esta noche sale una oferta de implante de diente de titanio.

FIN


P.D: Querida Jennifer, no nos podíamos despedir de ti sin darte una buena noticia, dentro de unos años te presentarás a un concurso familiar en el access prime time. No ganarás el concurso porque habrá una concursante mucho más rápida e inteligente que tú. Pero eso sí que es verdad, entre todas las que os enfrentéis en el concurso tú destacarás por encima incluso de la ganadora, porque sólo tú tendrás una habilidad que nadie más poseerá. Pasarán los años y seguirás siendo recordada por todo el mundo. Te reconocerán en el mercado, por la calle, en los balnearios a los que acudas para relajarte... Contentos y felices te abrimos una ventana al futuro, muy parecido a aquel con el que sueñas. Esta serás tú de aquí a 3 años.






Desde aquí te damos la enhorabuena por adelantado y prometemos que no diremos a los medios que quien asesinó al ciego fuiste tú, no es cuestión de que cuando tu vida sea por fin como tú quieres vayamos a joderte. ¿O sí?

jueves, diciembre 15, 2011

Misma mierda, diferente olor




Louise Mary Alcott escribió en sus novelas sobre algo que podríamos traducir como "la locura del estado de ánimo", que no es más que la depresión conectada con la batalla que supone equilibrar la creatividad artística con la vida doméstica. Desde una perspectiva de género la locura en la literatura con mucha frecuencia tiene que ver con esa idea de desequilibrio entre la energía que se utiliza para los quehaceres atribuidos a la mujer, como el cuidado de la casa y de los hijos y la poca o nula capacidad para poder dedicarse a la creación artística. En algunas ocasiones la locura es sinónimo de escape y liberación para las mujeres. Para Sandra Gilbert y Susan Gubar, dos señoras que podrían ser consideradas por mucha gente como "quemasujetadores" por pura ignorancia o insensato desdén, la frecuencia con la que las mujeres han escrito sobre la locura es uno de los síntomas más relevantes sobre sus ansias de liberación y su consecuente sentimiento de opresión. Elaine Showalter acuña el término de "la enfermedad femenina", es decir la locura, para qué andarnos con chiquitas, una locura que no es más que el precio que tienen que pagar las mujeres artistas para poder ejecritar su creatividad en una cultura dominada por la masculinidad. Ahora bien, según las feministas de la Tercera Ola esto no son más que disertaciones victimistas. Según ellas las mujeres pueden conseguir lo que quieran porque lo valen, tal como reza el archiconocido spot de L'Oreal que decía que lo valíamos y chimpún. Bueno, quizás eso lo decían porque las señoras feministas de la tercera ola surfearon sobre su tabla hasta los años 90, y recordemos que en su mayor parte las feministas de la Tercera Ola eran norteamericanas de clase media-alta en plena efervescencia yuppie-chupi-todas podemos ser como Melanie Griffith en la peli aquella cuyo nombre no recuerdo ahora. Ahora parece ser que están bastante calladitas, toda una pena, teniendo voz y medios para ser escuchadas se han dado un punto en la boca. Las circunstancias desde aquellos maravillosos años han cambiado. El enemigo ya no es solamente, en los países occidentales, y en depende en qué contextos artísticos, una cultura cimentada en el paternalismo hacia la mujer, su cosificación y el patriarcado como religión. Que lo es también. El problema es que ahora la sociedad es mucho más compleja, el género se ha diluído en algún lugar de un gran país... pero las dinámicas, ojo, las dinámicas siguen, aunque han transmutado porque son muy listas, se han disfrazado detrás de una capa y de una máscara y se mueven a sus anchas por este carnaval en el que se ha convertido Occidente. No viene a cuento, pero llegados a este punto recordaré que después del carnaval llega la cuaresma, tiempo de austeridad, recogimiento, introspección, ayuno y ausencia de las alegrías que nos proporcionó tan colorida masquerade.

Volviendo a lo que iba, pocas mujeres son las que pueden desarrollar una carrera artística/literaria/etc. en condiciones, y con esto no me refiero a que esas carreras puedan ser llevadas tal y como la artista quiere (falacia de cuento de hadas) ni tampoco que puedan ser más o menos coherentes, a lo que me refiero es que si una mujer quiere quiere vivir gracias a su creatividad y no tiene detrás un amante viejo que la mantenga o una herencia de una tía abuela multimillonaria desconocida que con muy buena voluntad se ha convertido en su heroína y salvadora dejándoselo todo (afortunada seas entre todas las mujeres, Amén) poco tienes que rascar. El tema es que ahora los varones también se han subido a este carro que nos conduce por un desierto cuyo final parece que nunca llegará. Ahora ni los propios varones pueden desarrollar su voz artística plenamente, ni de costado, ni por asomo, ni por casualidad, si quieren ganarse las castañas. Pero es que ha llegado el punto en el que no pueden ni ganarse las castañas, como dato, sólo diré que talentosos compañeros guionistas varones están desperdiciando su materia gris sentaditos en el sofá de casa porque no pueden ejercitar su oficio/arte/dígalo como usted quiera. Pero no voy a reducir, siempre se trata de ampliar, y ampliaremos, vaya que si ampliaremos, ampliaremos el campo de batalla y volveré a hablar del género masculino y su situación actual. Muchos hombres no saben dónde están, qué hacer, están perdidos, están desorientados, no saben si subir, bajar, izquierda, izquierda, derecha, derecha, delante, detrás, un dos, tres. Sus esquemas mentales se han derrumbado, sus jerarquías se han dinamitado, el sistema sobre el que se montaba la estructura de su percepción del mundo se ha inmolado. Mira tú qué bien, más perdidos que un pulpo en un garage. Ya no pueden dar por sentado absolutamente nada de lo que se formaba el antiguo orden que, instalado como una garrapata en su cerebro, les reportaba cierta seguridad. Tampoco pueden hacer ciertas cosas que antes estaban dadas por sentadas, al menos por ellos, como era el hecho de ganarse el pan y tener una cierta estabilidad, al menos vital. Nunca les dió miedo la inestabilidad, porque la vida decía que el movimiento siempre crea una inercia que lo estabilizará todo. Ya no hay nada claro, todo está convulso, como las aguas de un río contaminado movidas por una zodiac de protección civil buscando el cadáver de una adolescente asesinada. Ya no está claro que mañana puedas tener un cacho de pan para llevarte a la boca porque la letra de la hipoteca o el alquiler se te lleva el 90% de tu sueldo y la tienes que pagar. Da vértigo. Mucho vértigo, sobre todo para quien hasta que no ha tenido los cojones negros, es decir, que ya tiene cierta edad, no ha experimentado ese sentimiento con anterioridad. Y alguno de esos varones se repite una y otra vez - ahora que no tienes trabajo, ojo no pierdas la vivienda, porque eso sí que será el principio del fin-, y además con razón.

Trabajos temporales, trabajos sin ningún tipo de seguridad, trabajadores que son como camisetas del Zara, de usar y tirar. Es una pena que el talento sea un bien que se usa y se tira como un pañal para la incontinencia, que sea un bien escaso que se pueda desperdiciar tan facilmente...
Este liberalismo absurdo que se atreve a dar golpes de estado (Italia y Grecia son buenos ejemplos de ello) está sumiendo a muchos hombres en una tristeza/locura que hasta hace relativamente poco era sólo patrimonio de las mujeres. Unas mujeres histriónicas a las que se las consideraba locas, locas de atar, a las que en gabinetes psicológicos/psiquiátricos se las sometía a duros y por otro lado cuestionables tratamientos como las descargas eléctricas, alias "electroshocks" o la violación mediante una especie de máquina-vibrador a la que irónicamente se le hacía enchufar al padre o al hermano, o al marido o al varón de turno que estuviera al mando de la vida de esa mujer. Ahora que a los varones también se les somete a torturas similares, se les corta las alas, se les recortan los derechos, se sienten como mujeres que querían escribir o ser pintoras, o ser directoras de cine en los años 50. Mujeres que solas no podían volar, y que atadas a un marido que las mantenía, en la mayoría de los casos, tampoco podían volar. Porque como bien decía Virginia Wolf toda mujer debe tener un cuarto propio y un montoncito de parné, y esto no parece estar siendo la norma.

¿Qué va a pasar?. Ahora que podéis entendernos más y que estáis experimentando la "female malady" de la que hablaba Elaine Showalter, ¿Qué pensáis?. Señoras de la Cuarta Ola, empiecen a publicar cosas ya, empiecen a dar mucha caña, empiecen a cuestionar. Señores, ustedees también. Señoras de la Tercera Ola, vuelvo a ustedes, no puede ser que ahora estén tan calladas porque aunque en boca cerrada no entran moscas por el ojete pueden entrar metafóricos cimbeles como melones y les recuerdo que no tenemos lubricante para tanto culo. Yo a estas horas de la madrugada y después de un día de mierda que parece no acabar nunca escribo fatal. Además soy una amargada descreída que ha perdido la constancia para hacer cosas que le reporten ilusión, si, sólo soy constante si me pagan. Y lo soy mucho, una workaholic a la que le gusta pagar sus facturas. Y ahora que está complicado y tengo poco tiempo y muchas facturas tengo que invertir más que nunca mi tiempo en trabajar. Cuando hay trabajo hay que darle mucho al callo, y cuando no hay "faena" tengo que invertir la mayor parte del tiempo en buscar trabajo, súmale a esto que mi poco tiempo libre está destinado a estudiar como una perraca para así poder tener más opciones de futuro. Siempre buscando opciones de futuro, cuando la mayor parte del tiempo me cuestiono si es que habrá un futuro y si será como quisiera que fuera, porque por más que me empeñe en recorrer el camino que teóricamente se supone que me conducirá a ese "El Dorado" del mañana que se supone que es un futuro mejor todavía lo cuestiono más.

Pero volviendo a lo del blog, dudo que si pongo en marcha el blog tenga continuidad, porque me supondría un esfuerzo para el que probablemente, o mejor dicho, seguro que no tengo ni fuerzas ni tiempo, pero para el que sí que tengo mucha ira contenida. Dicen que la ira es un motor muy potente, así que estoy sopesando la idea de escribir un blog un poco más sesudo que los blogs que tengo esparcidos en el ciberespacio donde las gilipolleces campan a sus anchas. ¿Vamos a intentarlo? A ver para qué me da el cabreo.

Buenas noches, que es muy tarde y mañana me espera otro día de no-vida.

lunes, mayo 02, 2011

La señora mayor




Me paso las noches leyendo libros con la televisión encendida de fondo. Así me siento un poco más acompañada. Desde que Pepe se murió ya no tengo nada que hacer. Ansiaba llegar a la jubilación. Aquel cumpleaños suyo fue un estallido de alegría; sólo hacía que pensar en los viajes que haríamos, en las actividades que realizaría... en todo aquello que por fin podría coronar tras años de ilusiones frustradas. El primer mes lo cogió con mucho ímpetu, se apuntó al gimnasio, empezó a ir a jugar a la partida, iba a buscar a los niños al colegio, pretendía hacerme el amor. Por fin veía radiante a un hombre que había sido Battelby el escribiente versión portería. Sin embargo poco duró. De repente se empezó a marchitar. No le apetecía hacer nada, todo le aburría... no tenía ninguna motivación para nada, menos mal que se le fueron las ganas de hacerme el amor. Al poco tiempo murió. Y eso no es lo peor, lo peor es que me dejó sola.

Cuando me quedé viuda me pasó lo mismo que a él cuando se jubiló. Lo lloré en el entierro, sí, pero en el fondo me alegré porque albergaba una emoción de libertad que me insuflaba vida. Por fin podría hacer lo que me diera la gana, apuntarme a Tai Chi, a pintura, a clases de internet.
Como mis hijos ya los tenía casados, con sus vidas, y por fin ya no tenía ningún tipo de responsabilidad decidí apostar por mí y hacer todo aquello con lo que me había pasado la vida fantaseando. Empecé a salir a las salas de fiestas, a entrar y salir de casa cuando me daba la real gana, a ponerme la ropa que me daba la gana, a pelearme con los del gas por la factura tan alta que me habían cobrado, a no dar explicaciones, a pensar en mí. Pero el tiempo ha ido pasando, y ahora quien se está marchitando soy yo. Me siento como si estuviera en mitad de un desierto infinito donde parece que no existe ningún oasis. Al principio me encontraba muchos, pero cuando llegaba a ellos eran solo eso, mirajes. En esos primeros momentos me daba igual que se desvanecieran, tenía la ilusión de que algún día llegaría a uno que fuera real. Después de encontrar todas esas ilusiones, esperanzas que se desvanecían a medida que me acercaba, fui notando cómo mi ilusión se iba fundiendo hasta desaparecer por un abismo muy pequeño que tengo que tener en el centro del estómago, un poco más arriba del ombligo.

Y aquí estoy hoy, con mi libro, que ya no me interesa, la tele encendida y contándole mi vida a una tía del teléfono de la esperanza, qué sé que no te interesa lo más mínimo lo que te cuento, que estás allí porque es tu trabajo y escuchar a viejas como yo es lo que hace que te ganes el pan. Aquí estoy, hija, esperando a que un día, que se me antoja no muy lejano, sople alguna mala racha y acabe de apagar la llama que a medio gas me mantiene en vida. No me envíes a nadie, no hace falta, sólo quería hablar, además ya me he tomado la pastilla para dormir. Pronto me quedaré frita.

domingo, abril 17, 2011

La huída





Vas, vienes, corres y vuelves a ir. Subes, bajas, das media vuelta. Sales y vuelves a girar. Te muestras, pero te tapas la cara. Das un volantazo, esquivas una farola. También un peatón, aunque por un segundo has fantaseado con la idea de atropellarlo, jugar a ser Dios podría ser una experiencia maravillosa. Aunque un Dios sin reino tiene que pagar las consecuencias en ese infierno que está en la tierra: el talego. Pero te da igual, se ha convertido en tu casa. ¿Pero cascarte a alguien no sería un jari demasiado gordo? Luego seguro que te harías unas ollas de campeonato. ¿Tendría familia? ¿Le echarían de menos? Joder, ¿Cómo debe ser que te echen de menos? ¿Que te lloren? ¿Que te vayan a llevar flores?. Pum, una acera, me cago en la puta, las hacen con mala hostia. Acaba de reventar la cámara de la rueda izquierda del coche, joder, cuando se huye no se piensa, coño. Mierda, encima no le queda casi caldo, y la sirena cada vez está más cerca. Sal, corre por la avenida, saca la pipa, amenaza, grita, sé un indio cherokee. Corre, corre, quítate la chaqueta, avanza una pierna, luego otra, respira rápido, siente que estás volando. Joder, cómo mola sentirse libre. Nota cómo la gente se aparta a tu alrededor, siente cómo vas subiendo, cómo la adrenalina electrifica cada una de las células de tu cuerpo. Cómo la gente te mira, cómo en este mismo segundo eres importante y la gente no te mira con cara de pena, sino con caretos de miedo. Eso es el respeto. Siéntente respetado, siéntete vivo a medida que caminas hacia tu propia muerte. El sudor cae como largos ríos que abocan en tus ojos. Te pican tanto que casi no puedes ni ver. Te apartas el sudor, pero no para de filtrarse y de arrastrarse frente abajo hacia tus ojos, joder, mierda de sudor, tortura tus ojos para que no veas. Tu cuerpo es tu peor enemigo. Intenta secarte mientras golpeas cada vez más fuerte con los pies en el alquitrán, que ahora se ha convertido en el polvo seco de un descampado lleno de basura y ratas. Corre, corre, gira hacia la izquierda, ahora hacia la derecha. No hagas caso a los gritos que oyes por detrás. Corre en zig-zag, escóndete como una culebrilla. Las gacelas corren en zig-zag, también los conejos para que no los alcancen los depredadores. Nunca hay que huir en línea recta, regla número 1, que pareces tonto. Corre así, culebrilla, corre, corre, corre. Mierda. Has pisado una loneta que debió cubrir un camión de melones. Te has resbalado, tus pies se han alejado del suelo, ahora sí que estás volando. Parece que tu cuerpo no pesa nada. Bajas la guardia contra el sudor de la frente que aprovecha para contraatacar en el momento menos indicado. No ves nada, no sabes dónde vas a aterrizar. Piensas en el peatón, te lo tendrías que haber cargado. Joder, igual le alegras la vida a alguien y haces renacer algo en el corazón de los que le rodean. A lo mejor pasan de su cara, es un puto viejo. Cuando uno muere sea como haya sido todo el mundo le quiere y le echa de menos. Se alarga el momento en suspensión. Las voces se acercan, tienes que pisar el suelo y continuar la huída. Parece que empiezas a descender, efectivamente, desciendes. Estás aterrizando, pero antes de que tus pies toquen el suelo y vuelvas a batir las piernas algo se clava en tu estómago. Acabas de empalarte con un palé de construcción con el que habían hecho una hoguera. Parece de coña, tío, con lo que tú habías sido. Aquí ya sí que se acabó.

viernes, abril 08, 2011

La puta de anoche




Y el tiempo pasa tan lentamente... Tan lentamente que parece que la eternidad tendría que escurrirse por el agujero de la cabeza de una aguja. Algo que parece no tener nunca fin.

Y nunca tiene fin. Nunca se acaba nada. ¿Y cómo se va a acabar si nunca empezó?.
Esta noche hace frío. Me he destapado, no tengo manta, está debajo de la cama y no tengo ganas de levantarme y recogerla, es un coñazo. Y sigo aquí congelado, mañana tengo que afeitarme. No puede ser que vaya así, todavía tendré más cara de perdedor de lo que creo que soy. Tengo que recoger al niño y verle la cara a la mala pécora esa. No tuvo suficiente con alargar más la agonía. Tantas cosas que hacer, trabajo, gimnasio, comida con la plantilla. Clases de alemán. Comprarme un Ipad con la tarjeta de la empresa. Llevar al perro pulgoso al veterinario, bueno, puedo no llevarlo, y mejor porque cuanto antes se muera menos tocada de pelotas, así no tendré que sacarlo a cagar el invierno que viene. Ir a que me arregle la dentista la muela que me partí ayer. Tiene unos melones como para comerlos sin jamón. Cenar con mis hermanos y fingir que todo va bien. Jugar al Scalextric con sus chavales y dejarme ganar. Enchufarle a Isabel al crío para que se quede a dormir con sus primos. Escaquearme pronto de la cena con la excusa de la muela. Liberarme por fin.

Irme de pedo con los crápulas de la oficina. Bebérmelo todo, metérmelo todo. Simular que me lo paso bien aunque lo único que haga es colocarme en un punto muerto que me deja flotando en una cómoda y delirante ingravidez. El lugar donde nada pesa y todo fluye, donde el tiempo cesa esa puta carrera de fondo en la que me asfixia la mierda del día a día. Quedarme en un stand by donde vuelvo a ser el puto amo de todo, sobre todo de mí.

No hay dolor.

Pero llega un momento en el que salgo de ese lugar. Me gustaría volver allí, porque es donde me gusta estar. El Paraíso se va y entonces todo se convierte en un día más. Hoy es un día más, con la única diferencia que sólo puedo pensar en la puta rumana de anoche.


http://www.youtube.com/watch?v=LMw2Pk9DA4k&feature=player_embedded#at=509

miércoles, abril 06, 2011

As en la manga




Cuando estás metida en algo que no te gusta, quieres irte, que no te tomen en serio, que pasen de ti sin tener que entrar en el terreno pantanoso de las explicaciones incómodas siempre puedes recurrir a un as en la manga que tienes escondido, muy esconidito, allí.... dentro de ti.

Si lo que quieres es salir airosa, escurrir el bulto, largarte a la francesa dejando un sello de identidad de una manera contundente y sin dar explicaciones lo mejor es recurrir a un clásico, que por eso es un clásico. Por algo los clásicos nunca fallan.


Tírate un pedo.


Mejor con estruendo que maloliente.



Infalible.

La llamada telefónica de la habitación 206



Foto de la Chica Serpiente del Gran Circo Verona


Si, sí, sí, sí.... tú dices que lo he hecho bien, pero no tengo la sensación de haberlo hecho bien. Es que no lo he hecho bien, por eso ha pasado lo que ha pasado. Los nervios, que de repente suben y explotan en la cabeza como si fueran fuegos artificiales, y cuando explotan generan una reacción en cadena en el resto del cuerpo. Y eso no es lo peor. Lo peor es que yo no lo sabía, pero el cuerpo está lleno de polvorines, y cuando pasa lo que te acabo de contar explotan polvorín tras polvorín... Hasta llegar al más peligroso, ese que está escondido en una parte del cerebro que cuando hace click se va lejos, lejos, que deja de controlar absolutamente nada.

[Habla Jane pero no se oye lo que dice]

Dices que hay cosas que están muy claras y que lo que hice aquel día no iba desencaminado. Que lo hice bien. ¿Que lo hice bien? Dices, digo, Diego. Cada día es más de lo mismo, es una montaña rusa en la que vas, en la que voy, en la que vamos a... ninguna parte. No es nada fácil la vida en el circo. Estaba cansada del circo, de la carpa, de los leones maltratados... hasta de la mala puta de la payasa.

[Habla Jane pero tampoco se oye lo que dice]

A veces pienso, bueno, a veces no, sólo cuando caemos en un pueblo más grande donde paradójicamente no hay nada que hacer. Pienso en lo que nos pasa y siempre llego a la misma conclusión, que caminamos en círculo como los caballitos pony de la feria, y como ellos en su noria pisamos una y otra vez la misma mierda. Y encima aguantando a los niños que se zampan sobre sus lomos un algodón de azúcar. Niños que ríen de felicidad, berrean a sus padres que le hagan fotos, te dan patadas en el vientre de la excitación y alegría. Es un puto chiste obsceno. Tú debajo jodida y ellos arriba jodiendo contentos. Yo soy el pony pisa mierda, el destino esos niños odiosos que se lo pasan en grande aplastándome el lomo y comiendo chucherías ignorando tus necesidades, sólo pensando en su disfrute. Lo odio.

El chaval nuevo de la ventana de enfrente me está mirando por la ventana mientras se lava los dientes. Cuelga la ropa en las rejas de las ventanas, y pienso yo que se quedará más sucia que antes de meterla en la lavadora, porque generalmente no se suelen limpiar las rejas y acumulan polvo y mierdas de Palomas. Mientras hablamos no puedo dejar de mirar a través de la ventana, no veo, no miro, simplemente mantengo la vista en suspensión esperando que pase algo. Cuando generalmente nunca pasa nada. Miro la ventana de mi vecino esperando que suceda lo que no me pueda imaginar, algo sobrenatural, algo diferente, algo interesante, no como su ropa tendida y su figura con un cepillo de dientes colgado en su boca. ¿Es que nunca va a pasar algo diferente Jane?

[Habla Jane pero no se oye lo que dice]

Ha apagado la luz. Y al final esta noche tampoco ha pasado nada. Toda esperanza por ver una historia extraordinaria tras el cristal se ha quedado en nada. Quizás mañana... ¿Sabes? Hoy estábamos hablando en el comedor del hospital sobre "Un tranvía llamado deseo". Hablábamos sobre el personaje de Marlon Brando, de su primitivismo, de su fuerza, de su furia, de su testosterona. Y luego ha venido Blanche. La creatividad, la sensibilidad, el refugio en la imaginación, la elegancia de lo que otros consideran locura. Porque es así. Ser diferente, ser imaginativo, querer volar a otros Paraísos no está bien visto en un país para rudos. Tenesse Williams, Tenesse. Espera un momento.

Ha venido la Señorita Wright a darme las pastillas para el dolor y ahora he perdido el hilo. No sé de qué te estaba hablando.

[Habla Jane]

Pues no sé, pues eso Jane, lo que te decía, que no sé qué me ha pasado. Por lo que me dice el médico creo que la he liado parda, pero Parda Bazán. La cagué mucho porque aunque no me quieren decir nada sé que estoy muy malita. Me duele todo y no sé, es algo que intuyo... pero sé que las cosas no van bien, claro, desde la perspectiva de un médico que te quiere salvar la vida... Pero te digo una cosa, creo que si la cagué fue por algo, fue una cagada voluntaria, no fue un descuido, son muchos años de circo. Por primera vez he sentido que la he cagado por un motivo, y además sabes que ha sido en algo que era imposible que me saliera mal....

[Habla Jane pero no se oye lo que dice]

La verdad es que fui consciente cada minuto, cada segundo... fui consciente de que lo hacía porque no me gustaba cómo estaban yendo las cosas y cómo me sentía yo allí. Y como no soy de esas que saben decir no, como soy muy francesa, porque, creo que nunca te lo he dicho, pero nací en Pas de Calais, pues en lugar de eso lo que hice fue boicotearlo todo hasta que reventó y cayó por su propio peso. Aunque debo confesar que estoy un poco arrepentida.

[Habla Jane pero no se oye lo que dice]

Sí, ahora que estoy calmada en esta cama abatible mirando el techo todo el santo día pienso que quizás me precipité. ¿A quién se le ocurre montar aquel cirio en el cumpleaños del excelentísimo John B. Mayers?.Jajajajajaja...Pues a mí, parece que no me conoces.

[Habla Jane pero no se oye lo que dice]

Tuvo que tener su gracia, no me jodas. El careto que pondría Mildred, el de Robert Joe, jajajajaja.... Me apetecía hacerlo a lo grande, como sólo "La chica-serpiente" se merece... No quise darle de comer en 6 semanas, estaba muerta de hambre. Se me enroscó como siempre, me mordió, pero aguanté el tirón, me apretó y no había manera de sacármela de encima. De lo demás no me acuerdo de nada, todo me lo habéis contado tú, el gerente y la Señorita Wright, que es muy atenta y muy positiva. Ella quiere que me ponga bien, es de esas egoístas baratas que disfrazan el egoísmo en altruísmo porque son incapaces de salvarse por sí solas. Necesitan salvar a los demás para encontrar su redención. A mí me parece bien, me hace la vida mucho más fácil, me pone la cuña, me lee el periódico, me hace friegas de no sé qué.. el veneno me ha dejado fatal. Dice la Señorita Wright que encima he tenido suerte. Menuda gilipollas.

sábado, abril 02, 2011

Podría suceder hoy que es sábado por la tarde.




-¿Ponemos esta peli?

-No.¿Por qué? ¿Por qué no pones la peli? Ponla, ponla, ponla, porfi, porfiiiiiii, porfi.....

-Javi, hay películas que no se pueden ver.

-¿Por qué?

-Porque...

-Si está en la segunda estantería es que se puede ver, las que no se pueden ver son las que estaban guardadas en el armario del tío Filiberto, esas de dentro de la caja.

-¿Cómo?

- No te pongas así, que cuando se marchó se las llevó con él. Ponla, porfi, porfi, porfi...

- Esta no se puede ver.

- ¿Por qué?

- Porque hay películas que hacen daño.

-¿Cómo van a hacer daño? Las pelis no pegan ni hacen pupas.

-Te acuerdas de cuando se te saltaron los puntos del dedo. ¿Verdad que te dolió?

-Mucho. Pero las pelis no te hacen sangre.

-No, pero hay películas que es como si te hicieran sangre. Esta peli es como la cremallera que te saltó el punto del dedo. Tú te pensabas que tenías el dedo curado porque te lo habían cosido. Pero cuando se te enganchó el punto del dedo en la cremallera y se te saltó te hizo mucha pupa.¿Verdad?

-Sí.

- Pues esta peli es como aquella cremallera para mí. Si la veo me saltará los puntos.

-¿Dónde tienes los puntos?.

-Aquí.

- Aquí no tienes puntos.

-Es que son invisibles.

- ¿Y duele tanto como cuando me pasó lo del dedo?

-Sí.

- Tita, creo que tiene que doler más.

-¿Por qué?

- Porque mi señu dice que cuando te hacen sangre aquí te mueres. Y yo cuando me hice pupa en el dedo no me "murí". ¿Duele más aquí verdad?

-Sí.

-Entonces mejor que no la veamos, yo no me quiero morir. ¿Y tú?

- Yo tampoco. Oye, que estaba pensando... ¿Nos vamos a comer un chocolate con churros?.

Salto al vacío...




...frente al aburrimiento.

- Dijo que subía y no le volvimos a ver en tres días. No sé, era algo normal. Muchas veces hacía eso. Se encerraba y no salía durante varios días, no era nada raro. Por eso no sospechamos. No nos lo podemos creer, todavía nos sigue pareciendo una broma. Era tan normal, siempre saludaba, era muy amable. ¿Quién lo iba a decir? Es todo tan raro... y tantas cámaras.... no sé, qué vergüenza, corta esto. Es que no sé qué más decirte. Yo sólo me cruzaba por la escalera o en el ascensor, eso sí, siempre miraba mal a mi perro, creo que sospechaba que era mi perro el que se meaba en la puerta de entrada cada noche. Pero mi Rocky no, ¿Eh?, que es muy limpio y sólo va a hacer sus cosas al pip- can. Nadie lo hubiera sospechado, qué horror, qué asco. Quién nos iba a decir que cada noche quien se meaba en la portería era él, el del 4ºC.... de cerdo, claro. ¿Puedo saludar?-.

lunes, mayo 17, 2010

Ventanas de otoño



Sábado 03.10 a.m. Cumpleaños de Lourdes, 52 años.

Largas sombras en la pared se proyectan. El vaso ya no tiene hielo, está derretido. La bebida se desliza por la garganta como si fuera un alambre de espinas. Bendita tortura que se abre paso por el cuerpo como una venenosa serpiente que insufla vida en el estómago, luego en el corazón y después en la cabeza.

La realidad alterada es una paraíso donde las delicias te acompañan en un baile del que es dificil escapar porque no quieres marcharte de esa pista de baile donde el espacio y tiempo se confunden. Le dices a la botella -Miénteme otra vez, bésame otra vez aunque sepa que me engañas cuando olvidas tu papel, cuando no trago lo suficiente porque entre tú y yo todo es cuestión de apariencias, paraísos artificiales que articulan un holograma de felicidad. Aunque las mentiras tienen algo de verdad. Y vuélveme a mentir, miénteme otra vez por el amor de Dios, como si fuera esta noche una novela de serie B mientras yo me arrastro a tus pies. Yo seré lo que tú quieres lo que yo sea, tú serás lo que yo quiera que tú seas. Yo también te mentiré-.

Y en casa te espera el gato, en la ventana que está junto al tejado limpiándose la pata trasera izquierda.

viernes, mayo 14, 2010

Manolo Lama, los lameculos y la mediocridad de este país

Lo de Manolo Lama y los otros dos hijos de puta es para matarlos, semejante gentuza debería ser castigada.

La permisividad de Cuatro es imperdonable. ¿Por qué coño permiten a esos cabrones irse de rositas? Que os den por culo, Cuatro, a vosotros y al tufillo circense aunque vayáis de serios y modernetes de muchos de vuestros programas con ese enfoque podrido de progre guayer burguesillo gafapasta. Por muy modernos que os creáis no dejáis de ser unos señoritingos provincianos y catetos y para colmo prepontentes. Sirva como ejemplo para mi tesis el enfoque cateto prepotente que está allá arriba por los cielos y desde el que miráis y nos presentáis cada semana a la ya cansina y previsible ristra de yonkis, dementes, gitanos, gente semi-analfabeta, gente que vive en la miseria, etc... en vuestro programa de TELEBASURA, "Callejeros", porque Callejeros es una puta basura como un piano....

Parece que aunque estemos en el siglo XXI en Callejeros todavía viven en el Siglo de Oro, o al menos su tan moderna mentalidad. La figura del bufón que retrataba Velázquez y del que nos hablaba Quevedo ha resucitado gracias a "Callejeros". Alabemos a esos creadores de contenidos que saben darle la vuelta a un formato para mostrarnos el lado chungo de la moneda y sacarnos una carcajada de risa por sentir que nuestras posaderas están bien asentadas sobre la cara buena de la moneda. Pero las monedas son muy caprichosas y unas veces caen de cara y otras de cruz, así que cualquier día te puede tocar a tí ser grabada por algún reportero de callejeros borracha perdida como una perra con un lefazo en la cabeza después de haber sido violada. Esperemos que no llegue ese día. Pero capaces serían de emitir algo así.

Los bufones de la corte del país de "Callejeros" llegan a todas las casas de los millones de reyes que pueblan este país, porque en este país somos todos muy "reinonas" para hacernos reír de las "frases ingeniosas" de pobres desgraciados. Somos muchos los reyes oligofrénicos perdidos sentados en nuestro trono, uy! digo sofá del Ikea tocándonos los huevos y riéndonos de los desgraciados.
No nos flipemos, la espada de Damocles es azarosa y los que nos creemos afortunados un día podemos ver sin poder hacer nada cómo cae sobre nuestras cabezas aplastándonos y convirtiéndonos en personas tan desafortunadas como la gente que sale en callejeros o el mendigo de Lama.

Volviendo a lo que iba, que me voy, no me quiero olvidar de la gentuza esa de la afición del Atleti que hacía de figuarción "especial" ( a buen entendedor pocas palabras bastan jajajajajaja) de la conexión de Manolo Lama. Me refiero a los niñatos esos de mierda que por salir en la tele un segundo haciendo el mandril le siguen la bola al gilipollas ese o asisten de manera pasiva a la oligofrenia de Lama. Es muy triste que nadie de los allí presentes supiera aprovechar la magia del directo, la gran baza: la improvisación. Porque nadie le agarró el micro para pararle los pies y decirle lo que todos decimos por el medio más democrático del mundo, queridos amigos de Cuatro: INTERNET.
Intento hallar una explicación que no encuentro a todo esto que está pasando con el Lama este que sabía que existía porque un amante mío era muy futblolero y lo ponía a parir. Lo dicho, todavía no puedo creer que nadie hiciera nada, absolutamente nada ni los aficionados al Atleti presentes en el directo ni el director del programa ( que no cortó la intervención del miserable. Tampoco entiendo todavía que el día después la directiva de Cuatro, que es tan moderna no haya contestado más que con evasivas pueriles de tres al cuarto. Hoy tampoco, que yo sepa han dado una respuesta para espectadores con capacidad mental adulta ( al menos eso considero que somos la mayoría). Nada de nada. Aunque si me paro a pensar en Callejeros entiendo por qué nadie en Cuatro ha hecho nada. Callejeros y lo de Lama es la misma mierda con diferente olor.

Señores de Cuatro, tengo una petición, sé que van a pasar de mí, pero les sugiero un formato que a muchos nos interesaría, de esos docurealities que a ustedes les gusta tanto emitir.
Por cierto, les doy la idea y no pienso cobrarles derechos por el formato. :)

La tesis es muy sencillita, ahí va: un docureality de directivos mediocres hijos de puta que aprenden a ser personas. Además les saldría barato, porque seguro que entre ustedes hay un casting de lujo.

Estoy muy indignada con el gilipollas ese del Lama, sus chupapollas en plató, con los directivos de Cuatro y con la puta mediocridad de la gente de este país en general.

Porque ahora resulta que lo guay es ser mediocre. Así nos tratan y nos va: los gilipollas mediocres nos tratan como puta mierda seca y se lo permitimos, nos insultan en la cara y se lo permitimos...
Luego no vale quejarse cuando se le cagan personalmente a uno en la cabeza, porque si se cagan en la cabeza del vecino también se están cagando en la tuya.

miércoles, mayo 12, 2010

The revelation



"I know your tribulation and your poverty
And the slander of those who say that they are Jews, but they are not
They are a synagogue of Satan
Do not fear what you are about to suffer
Behold the devil is about to throw you into prison

Wanting, needing, waiting for you to justify my love
Hoping, praying for you to justify my love"



"Sé que sufres y eres pobre y sin embargo eres rico
Sé cómo te calumnian los que pretenden ser judíos y no lo son
Pues su sinagoga es la de Satanás
No tengas miedo por lo que vas a padecer
Contempla cómo el diablo se prepara para encarcelarte

Queriendo, necesitando, esperándote para justificar mi amor
Esperando, rezándote para justificar mi amor"

(Apocalipsis 2:9-10)


Es un texto precioso.

martes, mayo 11, 2010

Barba Azul- el depredador que no deja traspasar la puerta




Barba Azul era un hombre muy elegante. Todo un seductor. Todo un señor. Las hermanas mayores no se fiaban, pero la pequeña sucumbió a sus encantos.....

El universo de los cuentos infantiles no deja de ser un mundo artificial en el que de una manera alegórica se tratan temas de iniciación, de aprendizaje, de pérdidas y de traspasos de un lindar a otro nuevo mundo del que todo nos es desconocido. En Caperucita se nos enseña a las niñas a que tengamos cuidado con lo que hacemos, cuando nos viene la regla, llegada que en el cuento es encarnada por la caperuza de la niña, y que es símbolo de la madurez sexual de la niña. En el cuento sacamos en claro una tesis muy clara: " Caperucita, ten cuigado, porque llegarán lobos acechantes que te comerán. Ahora tienes que tener cuidado sino el lobo te arruinará la vida". En otras palabras: ten cuidado de tu virgo, porque en cualquier momento cualquiera viene y te folla y ya la has liado. En Los zapatitos rojos los zapatitos simbolizan el deseo y la enseñanza que sacamos de él es " Nena, no puedes hacer lo que te salga del mondongo porque luego pagarás las consecuencias". Avisos, consejos, enseñanzas y maneras de enfocar un nuevo mundo que se nos es completamente desconocido. Los cuentos siempre nos advierten del camino que tenemos que seguir para que everthing will be ok.




Barba Azul es otro cuento clásico, como todos tiene dos millones de versiones y si quieres tú te puedes inventar una propia para ir contando por allí. La imaginación al poder.

Aquí dejo un link con el cuento de Charles Perrault para que lo refresquéis si no os acordáis o para que lo leáis a los que os apetezca:





Aquí os dejo trocillos de un análisis (no está completo) sobre el cuento que hace la señora Clarissa Pinkola Estés, escritora de "Mujeres que bailan con lobos", ensayo en el que la psicoanalista desgrana las enseñanzas que rezuman los cuentos clasicos desde una perspectiva psicoanalista. Puede una estar a favor o en contra de los planteamientos psicoanalistas, a mí personalmente algunos me parecen interesantes, pero muchos de ellos muy sectarios.... en fin, para gusto son los colores.

El fragmento que os copio y pego es un fragmento de la disertación de esta señora sobre el cuento. El trocillo que os pongo, que a su vez está recortado se llama "Devoradores de pecados", punto que me ha parecido interesting. Disfruten de la lectura.





Barba Azul es desde el principio hasta el final un "incisivo" relato acerca de la ruptura y la reunión. En la fase final del cuento, el cuerpo de Barba Azul es abandonado para que los devoradores de carne —los cormoranes, las aves de presa y los buitres— se lo lleven. Se trata de un místico final muy extraño. En la antigüedad, se creía en la existencia de unas almas devoradoras de pecados, personificadas por los espíritus, los pájaros, los animales y, a veces, unos seres humanos que, como el chivo expiatorio, asumían los pecados, es decir, los desperdicios psíquicos de la sociedad, de tal manera que las personas se pudieran purificar y redimir de los escombros de una vida difícil o de una vida mal vivida.

[…]

Esta acción de devorar los pecados y a los pecadores y su subsiguiente incubación y devolución a la vida constituye un proceso de individuación de los aspectos más despreciables de la psique. En este sentido, es justo y conveniente que la energía se extraiga de los elementos depredadores de la psique y se los mate por así decirlo para arrancarles sus poderes. De esta manera se pueden devolver a la Madre de la Vida/Muerte /Vida para que ésta los transforme y re—cree en un estado menos conflictivo.





Muchos especialistas que han estudiado este cuento creen que Barba Azul representa una fuerza imposible de redimir. Pero yo percibo un terreno adicional para este aspecto de la psique, no la transformación de un asesino en serie en un profesor entrañable como mister Chips, sino más bien en una persona que tiene que estar recluida en un espacio aceptable donde haya árboles y ella pueda contemplar el cielo y recibir una alimentación adecuada y tal vez escuchar música que serene su espíritu, en lugar de ser desterrada a un cuarto de atrás de la psique donde se la torture y se la insulte.

Por otra parte, no quisiera dar a entender que no existe el mal manifiesto e irredimible, pues no cabe la menor duda de que también existe. En el transcurso del tiempo se ha tenido siempre la mística sensación de que cualquier tarea de individuación llevada a cabo por los seres humanos modifica también la oscuridad del inconciente colectivo el lugar en el que habita el depredador. Jung dijo en cierta ocasión que Dios adquirió una mayor conciencia 6 cuando los seres humanos incrementaron su nivel de conciencia y señaló que los seres humanos hacen que el lado oscuro de Dios se ilumine cuando sacan sus demonios personales a la luz del día.

No pretendo saber cómo se produce todo eso, pero, siguiendo la pauta arquetípica, creo que es algo que se podría formular de la siguiente manera: En lugar de insultar al depredador de la psique o de huir de él, lo descuartizamos. Y lo hacemos rechazando los pensamientos divisivos acerca de nuestra vida espiritual y nuestro valor en particular. Para ello, atraparnos los pensamientos envidiosos para evitar que crezcan y causen daño, y los destruimos.

Y destruimos al depredador replicando a sus injurias con nuestras educativas verdades. Depredador: "Nunca terminas nada de lo que empiezas." Usted: "Termino muchas cosas." Destruimos los ataques del depredador natural, tomándonos en serio y trabajando con lo que hay de cierto en lo que dice el depredador y descartando lo demás.

Destruimos al depredador conservando nuestras intuiciones y nuestros instintos y oponiendo resistencia a sus seducciones. Sí hiciéramos una lista de todas las pérdidas que hemos sufrido hasta este momento de nuestras vidas, recordando las veces en que sufrimos decepciones y fuimos impotentes contra el sufrimiento o tuvimos una fantasía llena de adornos y de azúcar glas, comprenderíamos que ésos son los puntos vulnerables de nuestra psique. En estas partes deficientes y desvalidas se centra el depredador para ocultar su propósito de arrastrar a la mujer al sótano, extraerle la energía y hacerse con ella una tonificante transfusión de sangre.

Al final del cuento de Barba Azul, sus huesos y sus cartílagos se dejan para los buitres, lo cual nos permite comprender la profunda transformación que se ha producido en el depredador. Es la última tarea de una mujer en este último viaje "barbaazuliano": permitir que la naturaleza de la Vida/Muerte/Vida despedace al depredador y se lo lleve para incubarlo, transformarlo y devolverlo a la vida.

Si nos negamos a prestar atención al depredador, éste se queda sin fuerzas y no puede actuar sin nuestra colaboración. En esencia, nosotros lo empujamos al estrato de la psique donde toda creación carece todavía de forma y lo dejamos que hierva lentamente en aquella etérea sopa hasta el momento en que podamos encontrarle una forma mejor. Cuando se entrega el energum psíquico del depredador, éste se puede configurar para otro propósito. Entonces somos creadoras y la materia prima reducida se convierte en la materia de nuestra propia creación.

Las mujeres lo descubren cuando vencen al depredador, toman lo útil, descartan lo demás y se sienten rebosantes de vitalidad y de fuerza. Han extraído del depredador lo que éste les había robado, es decir, el vigor y la sustancia. Extraer la energía del depredador y convertirla en algo útil se puede entender de las siguientes maneras: La furia del depredador se puede transformar en un fuego espiritual capaz de llevar a cabo una gran tarea mundial. La habilidad del depredador se puede utilizar para inspeccionar y comprender cosas desde lejos. La naturaleza asesina del depredador se puede usar para matar lo que conviene que muera en la vida de una mujer o lo que conviene que muera en su vida exterior, tratándose de cosas distintas en momentos distintos. Por regla general, la mujer sabe muy bien lo que son.

Extraer las partes de Barba Azul es como extraer las partes medicinales del beleño o las sustancias curativas de la belladona y utilizarlas cuidadosamente para sanar y ayudar. Entonces las cenizas que queden del depredador volverán a cobrar vida, pero con un tamaño mucho más reducido, mucho más identificable y con mucho menos poder para engañar y destruir, pues ya se habrán extraído muchos de sus poderes destructores y éstos estarán dirigidos a lo útil y lo pertinente.

Barba Azul es uno de los muchos cuentos didácticos que a mi juicio son importantes para las mujeres que son jóvenes, no necesariamente en años, en algún lugar de sus mentes. Es un cuento que gira en torno a la ingenuidad psíquica, pero también en torno al valeroso quebrantamiento de la prohibición de "mirar". Es un cuento que gira en torno a la descuartización del depredador natural de la psique y a la extracción de su energía.

Creo que el propósito del cuento es el de poner nuevamente en marcha la vida interior. El cuento de Barba Azul es una medicina que hay que utilizar cuando la vida interior de una mujer está atemorizada, paralizada o acorralada. Las soluciones del cuento reducen el temor, administran dosis de adrenalina en los momentos oportunos y –lo más importante para el yo ingenuo atrapado— abren puertas en unas paredes que previamente estaban en blanco.

Es posible en suma que el cuento de Barba Azul haga aflorar a la conciencia la llave psíquica, es decir, la capacidad de formular cualquier tipo de pregunta acerca de la propia persona, la propia familia, las propias actividades y la vida circundante. Entonces, como una criatura salvaje que olfatea una cosa y la husmea por arriba, por abajo y por todas partes para averiguar lo que es, la mujer es libre de buscar las verdaderas respuestas a sus más profundas y oscuras preguntas. Y es libre de arrancarle los poderes a la cosa que la ha atacado y de transformar estos poderes que antes se habían utilizado contra ella en su propio beneficio. Eso es la mujer salvaje.

[…] En el cuento de Barba Azul vernos de qué manera la mujer que cae víctima del hechizo del depredador reacciona y huye de él, ya preparada para la próxima vez. El cuento gira en torno a la transformación de cuatro confusas introyecciones que son objeto de especial controversia acerca de las mujeres: no tener una visión integral, no tener una profunda perspicacia, no tener voz original, no emprender acciones decisivas. Para desterrar al depredador tenemos que abrir con llave o abrir con ganzúa no sólo nuestra propia persona sino también otras cuestiones para ver lo que hay dentro. Tenemos que utilizar nuestras facultades para resistir lo que vemos. Tenemos que decir nuestra verdad con voz clara. Y tenemos que utilizar nuestro ingenio para hacer lo que sea necesario al respecto.

Cuando la naturaleza instintiva de una mujer es fuerte, ésta identifica intuitivamente al depredador innato a través del olfato, la vista y el oído, se anticipa a su presencia, lo oye acercarse y adopta medidas para rechazarlo. El depredador se echa encima de la mujer cuyo instinto ha sido lesionado antes de que ella advierta su presencia, pues su oído, su sabiduría y su percepción están dañados, sobre todo por culpa de introyecciones que la exhortan a ser amable, a comportarse bien y, especialmente, a mostrarse ciega ante los abusos de que está siendo objeto.
Psíquicamente es difícil establecer a primera vista la diferencia entre las no iniciadas que todavía son jóvenes y, por consiguiente, ingenuas, y las mujeres cuyo instinto ha sido dañado. Ni unas ni otras saben gran cosa acerca del oscuro depredador y, por este motivo, todas siguen siendo crédulas. Pero, afortunadamente para nosotras, cuando el elemento depredador de la psique de una mujer se pone en marcha, deja en sus sueños las inconfundibles huellas de su paso. Y dichas huellas conducen finalmente a su descubrimiento, captura y contención.

La cura, tanto para la mujer ingenua como para aquella cuyo instinto ha sido lesionado, es la misma: Practicar la escucha de la propia intuición, de la propia voz interior; hacer preguntas; sentir curiosidad; ver lo que se tenga que ver; oír lo que se tenga que oír; y actuar después de acuerdo con aquello que una sabe que es verdad. El alma recibe al nacer las facultades intuitivas. Es posible que éstas estén cubiertas por años y años de cenizas y excrementos, pero no es el fin del mundo, pues todo eso se puede limpiar. Frotando, rascando y practicando, la capacidad de percepción puede recuperar su estado inicial.

Si conseguimos sacar esta capacidad de las sombras de la psique, si ya no seremos unas simples víctimas de las circunstancias internas o externas. Cualquiera que sea la manera en que la cultura, la personalidad, la psique u otro elemento exija que se vistan y se comporten las mujeres, por mucho que los demás quieran mantener a las mujeres amordazadas y vigiladas por diez adormiladas dueñas o carabinas, cualesquiera que sean las presiones con que se pretenda reprimir la vida emocional de una mujer, nada podrá impedir que la mujer sea lo que es, que eso sea el resultado del inconciente salvaje y que se trate de algo muy pero que muy bueno.

[…]

Cuando recurrimos a la energía salvaje para compensar los efectos del depredador, ¿saben quién aparece de inmediato? La Mujer Salvaje se acerca salvando todas las vallas, los muros y los obstáculos que el depredador ha levantado. No es un icono que se cuelga en la pared como si fuera un retablo. Es un ser vivo que viene a nosotras en cualquier lugar y en cualquier situación. Ella y el depredador se conocen desde hace muchísimo tiempo. Ella lo persigue a través de los sueños, a través de los cuentos y los relatos y a través de la vida entera de las mujeres. Dondequiera que él esté está ella, pues es la que contrapesa sus depredaciones.

La Mujer Salvaje enseña a las mujeres a no ser "amables" cuando tengan que proteger sus vidas emocionales. La naturaleza salvaje sabe que el hecho de actuar con "dulzura" en tales circunstancias sólo sirve para provocar la sonrisa del depredador. Cuando la vida emocional está amenazada, el hecho de trazar en serio una línea de contención es no sólo aceptable sino también preceptivo. Cuando la mujer así lo hace, su vida ya no puede sufrir intromisiones durante mucho tiempo, pues ella se da cuenta inmediatamente de lo que ocurre y puede empujar de nuevo al depredador al lugar que le corresponde. Ya no es ingenua. Ya no es un blanco ni un objetivo. Y ésta es la medicina que da lugar a que la llave —la llave pequeñita con los adornos encima— deje finalmente de sangrar.


Y de regalo un área de "El castillo de Barba Azul" de Béla Bártok.

domingo, mayo 09, 2010

Realidades alteradas






La realidad es algo subjetivo aunque nos empeñamos en que sea un hecho objetivo, común para todos. Y muchas veces no es así, básicamente la mayoría del tiempo. A lo que Pepe llama verde Alberto también llama verde, pero.... ¿Perciben exactamente el mismo verde?. Muchas veces intentando esgrimir cuál es el color de algo uno ve un "marrón muy oscuro" y otra persona ve "negro". Ahí la realidad que percibe cada uno parece distanciarse. ¿Y si en realidad siempre está distanciada y somos como pequeñas islas que confluyen en algunos puntos pero en otros no? ¿Somos capaces de saber hasta qué punto nuestra percepción es diferente? No tengo ni puta idea.

Lo que sí que se que el montaje, ese gran amigo y aliado al que no le damos suficientemente las gracias es capaz de estirar una realidad para llevarla al opuesto. Otra vez todo es cuestión de percepción, o más bien de enfoque.


Me callo y os pongo el video para que veáis que de una misma imagen dependiendo del enfoque se pueden ver realidades bien distintas:





Trailer original de la película de Mary Poppins:


sábado, mayo 08, 2010

Flashmob fúnebre de "Desalmados"





Os esperamos esta tarde de sábado 8 de Mayo en la plaza de Callao para hacer un flashmob funerario para despedir la primera temporada de la serie.

Further info:

http://desalmados.com/flashmob-funerario/


Nos lo vamos a pasar teta!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!