lunes, abril 14, 2008

Nuestros paraísos artificiales




Mi querida amiga:

El sentido común nos dice que las cosas de la tierra existen sólo escasamente, y que la verdadera realidad está únicamente en los sueños. Para digerir tanto la felicidad natural cuanto la artificial, es ante todo necesario tener el valor de tragarla; y quienes quizá fuesen merecedores de la felicidad son justamente aquellos a quienes la felicidad, tal como la conciben los mortales, les ha hecho siempre el efecto de un vómito.





A los espíritus simpes les parecerá singular, y hasta impertinente, que un cuadro de placeres artificiales esté dedicado a una mujer, la fuente más común de placeres naturales. Sin embargo, es evidente que, de la misma forma que el mundo natural penetra en el espiritual, le sirve de alimento y concurre, así a producir esa indefinible amalgama que denominamos nuestra individualidad, la mujer es el ser que poryecta la mayor sombra o la mayor luz a nuestros sueños. La mujer es fatalmente sugestiva; vive una vida distinta de la suya propia; vive espiritualmente en las imaginaciones que trata y a las que fecunda.

Por lo demás muy poco importa que se comprenda el motivo de esta dedicatoria. ¿Es siquiera claramente necesario, para la satisfacción de un autor, que un libro cualquiera sea comprendido, excepto por aquel o por aquella para quien ha sido compuesto? Finalmente, por decirlo todo, ¿Es indispensable que haya sido escrito para alguien?





En cuanto a mí, no tengo tan escaso gusto por el mundo viviente, que a semejanza de esas mujeres sensibles y ociosas, las cuales, según se dice, envían por correo sus confidencias a amigas imaginarias, de buena gana escribiría sólo para los muertos.

Pero no es una muerta a quien dedico este libro, es a alguien que, aunque enferma, vive y atúa siempre en mí, y que ahora dirige eventualmente su mirada hacia el cielo, lugar de todas las transfiguraciones. Porque el ser humano goza del privilegio de poder obtener sus placeres nuevos y sutiles hasta del dolor, la catástrofe y la fatalidad, al igual que de una terrible droga.

En este cuadro verás un paseante sombrío y solitario, sumido en el cambiante oleaje de las multitudes y que envía su pensamiento y su corazón a una lejana Electra que antaño enjugaba su frente bañada de sudor y refrescaba sus labios apergaminados por la fiebre; adivinarás la gratitud de otro Orestes cuyas pesadillas has vigilado a menudo y cuyos espantosos sueños disipabas con mano ligera y maternal.


Dedicatoria de Baudelaire a J.G.F en 'Los paraísos artificiales'.


Ahora pongo un microrelato mío que ni por asomo se acerca a Baudelaire, uno de los hombres de mi vida, pero que también empieza y acaba en sueños.

LADRÓN DE SUEÑOS

Desde hace varios meses cada noche me robas mis sueños. Los días son míos, pero las noches me son robadas, me las robas tú, aunque claro, no te puedo denunciar en ninguna comisaría porque me los robas en otros mundos a los que la policía no tiene acceso, a los que irrumpes con tu desdeñosa irreverencia cuando se abren unos vaporosos entelados tras los que existen unicornios que cabalgan por desiertos y suelos de azulejos blancos y negros por los que se arrastran madejas de lana. Allí, en esa tierra de nadie y patria propia lucho porque devuelvas lo que es mío, mis sueños.



Ya no estás; ni te veo, ni te oigo, ni te hablo, ni te huelo ni te saboreo, pero cierro los ojos cuando estoy despierta y todo vuelve a mis sentidos y los recuerdos se transfiguran en una imagen que sólo se vuelve a reestructurar como un holograma en el negro de los párpados, entonces todo se vuelve tan real que a veces me siento tentada a extender los brazos para luego saber que sólo voy a rodear aire, porque sólo queda vacío, aire que rellena un hueco en el que no hay nada.

Abro los ojos, todo el tiempo en el que sueño despierta y pienso que muy probablemente fue lo mejor que podría haber pasado, que mejor dejar las cosas así, que me conviene más no revolver el lodo del pozo que quedó sellado con su agua insalubre bien encenrradita ahí dentro, donde no hay nada más que bichitos que bucean en ella.




Vuelvo a abrir los ojos a una realidad que me asusta y en la que me siento totalmente desprotegida y desamparada de la mano de Dios y vuelvo a pensar que mejor así, que no se puede vivir en una pesadilla, que la cocaína no puede ser un vértice de un triángulo, y que mejor eso, quedarme aquí sola sin ser parte de ningún dúo y mucho menos de un trío, que aunque pese y duela la soledad se supone que es en algunos momentos un estado transitorio. Es muy difícil convivir con tu enemiga, con la que entra como un juego y una aliada de paraísos que van más allá, de autoestimas que se inflan, de delirios de grandeza e ínfulas desmedidas que te acercan de una manera distorsionada a ser una especie de Dios caído. Es muy dificil ver que ella allí tan blanca, tan cara, tan buscada y apreciada te fuera robando, mierda de coca. Yo no aguantaba más, no me gustaba ser jugadora de segunda división, y menos ver cómo iba cayendo en la clasificación para preveer que algún día acabaría en cualquier liga regional. Sentía el peso de aquellos gramos encima de mi cabeza como si fueran rocas que pesaran quintales.

Y no te aguanté, nunca tuve que aguantarte, lo más curioso es que no te aguanté como todos entienden el concepto de aguantar, y a pesar de todo no soportaba la idea de lo que podía pasar en un futuro, porque no tuve que tener paciencia contigo ni ser comprensiva, nunca lo fui. Fue algo extraño, como un sueño que se conviritió en pesadilla y que nunca se vivió en vigilia. Y aquí estoy, a las cuatro de la mañana hablando delante del espejo del tocador porque soy incapaz de dormir y porque tengo que hablar, y no tengo a nadie a quien llamar a estas horas y contarle cómo me siento y qué es lo que me pasa, porque no es que me sienta sola, es que estoy sola. No me quedan tranquilizantes en el cajón de la mesilla y siento que en cualquier momento la cabeza me va a estallar y cuando estalle saldrán volando todas las historias tejidas en sueños que pueblan mi cabeza.

Y confieso a mi reflejo en el espejo imaginando que esa cara no es la mía, sino la tuya, que simplemente y de repente te has colado en mis sueños y de ahí no te vas. Durante el día desapareces, pero al caer la manta encima de mi cuerpo y cerrar las dos ventanas que se supone que me muestran la realidad, ahí a los pocos segundos apareces tú. Unas veces rodeado de plantas, otras como capitán pirata, otro como enamorado de serial de televisión, otro como ogro malvado y así hasta interpretar un sinfín de papeles que durante estos meses van cambiando noche a noche. Al acostarme no sé qué película veré esa noche en mis sueños, lo que siempre tengo claro de un tiempo a esta noche es que tú estarás ahí.

Cada noche se repite algo en mis sueños, es un loop que cada día tiene un matiz diferente, siempre hay variables, pero siempre permanece esa constante que aunque se disfrace aparece y reaparece.

Definitivamente soñar contigo no me gusta, pero me place. Aunque sólo sea en sueños me gusta que estés por aquí y como una obelisca entregada en cuerpo y alma a los placeres del sultán cada noche dejo mis sueños a tu merced, te los regalo, por las noches te entrego mi cabeza sobre una bandeja de plata para que juegues al fútbol con ella.

Y sueño, alguna que otra vez, pero eso sí, ya despierta, que aunque sé que te niegas a admitir muchas cosas que luego tus ojos contradicen me dijeras que en realidad lo que quieres no es robarme mis sueños, sino ofrendarme tus días y desde luego me gustaría que me confieses eso que ya sé desde hace meses, que yo también soy la que te roba los sueños.

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Los sueños son ese territorio vecino a la imaginación que nos liberan de monstruos y fantasmas. También la literatura y el arte que nos ayudan a exortizar cosas que de otra manera nos conducirían a la locura. La locura es otro terreno que no está tan alejado como pensamos de la cordura. Muchas veces incluso los confundimos, porque vivimos en el sueño de la apariencia que no es más que la peor de las pesadillas. El no poder ir más allá, es lo que convierte todo en una pesadilla.

jueves, febrero 28, 2008

Colección primavera-verano 2008

Estos son los tres dibujitos que hice ayer por la noche mientras de fondo se escuchaba 'Anatomía de Grey' y luego 'Hormigas blancas'. Que a mí Camilo Sesto me gusta mucho, pero ayer estaba tan cansada mentalmente que no presté mucha atención al programa. Me puse a dibujar porque dibujar me relaja y aquí os dejo la pequeña hornada de ayer, que si quereis ver más grande sólo teneis que pinchar encima de cada foto.





¿Dónde está mi cordura?


¿Cuál es esa pequeña línea que separa la cordura de la locura?





Hazme la castidad


Una mujer no sólo tiene que ser sexualmente libre, sino que la libertad tiene que ser plena, yo a veces siento que mi libertad en mi contexto está coartada como mujer, a parte de que tengo demostrar con mucha más insistencia que mis cualidades como trabajadora del audiovisual, un mundo de hombres por excelencia, son igual o más buenas que las de mis compañeros hombres. Como mujer tengo que hacer sobreexfuerzos 'demostrativos' ( que encima me la sudan, porque no soy competitiva aunque sí ambiciosa) que sólo me llevan a cansarme más.





Yonqui del amor

Hay muchas clases de adictos, con adicciones de todo tipo. Creo que una de las adicciones más interesantes y que más martirizan a la humanidad es la adicción o la dependencia del amor romántico. Es cruel y nociva como las otras adicciones, sin embargo está bien vista socialmente y cantada por músicos y alabada por poetas. Una vez más los prejuicios humanos hacen mis delicias...

lunes, febrero 25, 2008

Vuelvo a pintarrujear

Vuelvo a dibujar, con pilots, pero vuelvo a dibujar. Dentro de poco mi compañera de piso traerá caballetes y entonces ya podremos plasmar un poquito mejor lo que pasa por la cabeza y no se puede exortizar ni con la escritura, ni con el vídeo, ni con nada más que la pintura. La cabra tira al monte, al prado, al patio y al supermercado dependiendo del momento.





Esto es un bocetillo que hice ayerpor la noche deprisa y corriendo cuando estaba más aburrida que una ostra. ( si lo quieres ver más grande pincha en la foto)










Y esto es de regalo, para él, para ella, para todos... para tí.

jueves, febrero 14, 2008

¿Qué será de mí?



El pasado siempre vuelve a mí y siempre está presente de la misma manera que el mismo presente o el futuro que proyecto en ideas y anhelos.

Me gustaría que mi futuro fuera de una manera determinada, lo tengo dibujadito en mi cerebro, pero de lo que yo quiero a lo que sea puede haber un abismo. No sé qué pasará, la incertidumbre tampoco me atemoriza, bueno, alguna que otra noche sí, pero luego esa sensación de horror pasa y no sé por qué. Pienso a veces que a lo mejor soy demasiado confiada, poco realista, soñadora, pero de momento poco a poco hasta ahora -no sin dificultad- he ido arañando la pared para llegar hasta el terrado donde está lo que quiero hacer, y sé que llegaré, quizás no tan pronto como quisiera pero llegaré.

No sé qué será en realidad de moi, porque nunca se sabe, una mujer es ella misma y sus circunstancias; y mis circunstancias no siempre han sido como hubiera querido que fueran, pero bueno, en peores plazas hemos toreao... Mi suerte o mi desgracia es tener un carácter muy fuerte y tener un par de ovarios bien puestos, pero a veces eso no es suficiente, y créanme, no lo es. Pienso que es básico creer en las propias cualidades, pero eso cuesta mucho, que me lo digan a mí, la que aparentemente es la 'reina del ego'. Afortunadamente llega un día en que empiezas a creer en tí y en tus posibilidades ( no vale sobredimensionarse) y es cuando te viene como una especie de embriaguez arrebatadora que te lanza a buscar qué es aquello que realmente quieres porque ya has perdido mucho tiempo.







Llega ese día, te enfundas la armadura y sales cual Elisabeth I a luchar contra todo para conseguir tu victoria y te das cuenta que sólo es eso o no es eso. Te das cuenta en el momento en el que más buscas tu destino de que parte importante de tu futuro es quien hubo en tu pasado ( que afortunadamente están en el presente y que estén también en el futuro).

Familia, os quiero mucho!!

lunes, febrero 11, 2008

Lejos






Hay un agujero en el estómago que duele por momentos. Durante el día duele, pero casi no se nota porque con los quehaceres una está con la cabeza en otros sitios y así parece que no hay nada, pero hay. En cualquier momento puede volver a doler y cuando cae la noche el dolor es tan agudo que sólo se puede sentir eso. Yo sé que mi estómago está lejos y aunque coma no me alimento, eso es lo que me pasa, que como y no me alimento, y así me voy secando, porque necesito vitaminas, minerales, proteínas, hidratos de carbono, azúcares, pero mi estómago no está conmigo. Mi estómago está lejos rodeado por agua. Mi estómago no sé si se acuerda de que es mi estómago y mientras tanto va comiendo sólo para sobrevivir, no para disfrutar del banquete y así andamos mi estómago y yo. Y no sé cuánto tiempo más ha de pasar hasta que me pueda alimentar y mi estómago pueda saborear todo lo que cae por mi esófago y que no llega a ninguna parte. Y pasa el tiempo y a veces me da igual, y a veces no, y a veces me parece que mejor que sea así y a veces me desespero porque quizás cometo ese 'error' que es que espero. Pero tampoco hay nada mejor que hacer, además esas comilonas que me metía cuando tenía estómago son difíciles de olvidar. Me trasplantaron un estómago de cerdo pero no es lo mismo, me faltaba ese algo, esa electricidad que con mi estómago cada vez que me alimentaba sentía y todavía, aunque con un agujero creo que siento.

martes, octubre 16, 2007

SE LLEVA LA PALMA

¿Y cómo no voy a estar enamorada? ¿Y cómo no poder sucumbir a una variante de la misma lengua que es tan dulce?¿Y cómo no me va a conquistar con un 'reina' al final de cada frase cuando a todas nos conquistan por la oreja aunque sabemos que todo lo que por ahí se oye es mentira?¿Y cómo no voy a caer en las redes de tu manera de hablar, tan dulce y suave y zas! de repente explosiva para a los segundos volverse a edulzar? ¿Y cómo no subir y bajar de ese sube-y-baja del mar a la montaña? ¿ Y cómo n caer rendida a tus pies con esa caricia que le regalas a mi barriga?

Es imposible, es como un amor fatal, una explosiva mezcla de contrastes que hace vibrar hasta a tu última célula y que además provoca esa excitación que produce endorfinas que no se puede comparar a otra cosa más que al atontamiento y bienestar idiota de cuando estás enamorada. Ya sabemos todos que los amores reñidos son los más queridos, y bueno, este es un poco así, pero sin pasar a discusión, sólo regañinas que se transforman y pasan a formar parte de una secuencia digna de cualquier película de Fellini. Yo te miro con esa cara de idiota que a veces no puede contigo y quiere salir nadadndo y otras quiere quedarse contigo.

Antes me había autoexiliado a otros lugares pensando en que me iba a sentir cómoda como en casa, pensaba que podría encontrar otro hogar fuera de mi sitio, pero nunca lo había sentido. Ahora creo que sí, porque antes no lo había sentido y ahora en cierto modo lo siento, siento pues eso, ese bienestar tan difícil que en vez de hacerme huír cagando leches me quede cinco minutos más y luego otros más...aunque a veces no me gustes y me queje y me entren síndromes raros que alguien inventó o que son simplemente expresiones coloquiales que suenan como a algo que ha sido probado científicamente.
Y te miro y me parece no tienes fin y te miro y me das vértigo porque también veo que tienes fin y que no tienes escapatoria a la inmensidad que te rodea, pero da igual, tú eres así.

Creo que desde que te ví aunque todavía siga haciéndolo, cada vez rujo menos, ya no estoy con las fauces abiertas y las garras a punto de saltar, la fierecilla ya está más mansa y hasta se deja tocar y querer, que no es poca cosa. Me empiezo a sentir a gusto, y me hace saltar todas las alarmas del miedo, pero no me apetece huír ni tirar nada por la borda para no tener la necesidad de huír y por contra 'invitar a marcharse disimuladamente' porque no tienes interés, te importa tan poco el otro que ni te esfuerzas en emprender la huída.

martes, septiembre 04, 2007

Poderoso caballero es don dinero








Un día algún avispado cabroncete se inventó una cosa a la que se le llamó 'dinero'.
Al principio nadie confiaba en él, así que se siguió con el trueque porque una cosa de metal no era lo mismo que cambiar una vaca por cinco sacos de arroz; claro está, el dinero era todavía algo abstracto que muchos no acababan de entender. Pero ya saben ustedes que tiempo al tiempo para que la cosa se fuera asentando y al final, comodones de nosotros nos acabamos acostumbrando a llevar esas cosas redondas de metal en la saca porque era más fácil transportar las monedillas que una vaca o compota o un derecho de pernada, que a fin de cuentas tenían el mismo valor que cuatro míseras monedillas. Así que una vez más para nuestra comodidad y para hacernos la vida 'más fácil' empezamos a utilizar el dinero con total naturalidad y por consiguiente todo tipo de compra-venta o transacción económica arcaica, cuando todavía no se había inventado eso tan engorroso de lo que estamos pendientes en mayor o menor medida todos que es la economia comenzó a extenderse el fenómeno monedil por la tierra. A unos, los de conducta más psicopática, los depredadores sociales, les salía espuma por la boca y se les abrían los ojos como naranjas pensando en la de cosas que podrían hacer gracias a ese genial invento que nadie sabe de quién había sido, ya saben, hombres de negocios. A otros se les cayó el alma al suelo cuando vieron que todas sus posesiones se reducían a cuatro hierrajos y que con eso no les daba prácticamente ni para comer. Qué triste tener que cambiar una vaca por tres monedas que tendrían que cambiar por unos kilos de ciruelas porque el valor de la vaca había disminuído por ese trueque metalero y ya no daba tanta leche...

Ya ven, como podrán intuir los más avispadillos, como el que inventó el dinero, habrán deducido que el cambio del trueque a la moneda no fue precisamente algo regular, pero bueno, las injusticias han existido siempre y siempre existirán hasta que el hombre sea hombre o explote, porque la codicia rompió el saco y lo acabará destrozando, eso es lo que dicen los ancianos por ahí, y si lo dicen será por algo porque ellos son viejos y sabe más el Diablo por viejo que por diablo.

El tiempo ha pasado y en esencia todo sigue igual desde entonces. Nosotros, los homo sapiens sapiens posmodernos vendemos nuestro tiempo, nuestra mente, nuestra presencia, nuestras manos, nuestra saliva, etc. por dinero. Con la moneymoney que nos dan por todo eso compramos los que nos hace sobrevivir: comida, educación, sanidad, vivienda.... y el ocio, la diversión y la adquisición de todo tipo de cosas y experiencias que supuestamente nos hace felices. Y todo se reduce al metal, nuestro tiempo, nuestra vida, nuestro ocio, nuestra tristeza y nuestra felicidad. Nada escapa a las garras de ese caballero al que llaman Don Dinero que tiene más de villano que de caballero. Y lo triste no es que continuemos vendiendo cierta parte de nuestras vidas y comprando otra parte de nuestras vida que tenemos asimilado que no tendríamos si no fuera por esas cosas redondas o rectangulares o esas cifras que salen en la pantalla del cajero. Y parece que no podemos dormir tranquilos sin dinero y lo más triste es que ya no podemos escapar de él y somos esclavos de algo que nostros mismos hemos inventado.

El trueque ya no existe y no podemos cambiar una tostadora
por un jersey o por 5 kilos de judías verdes cuando nos quedan pocas moneditas, ya no hay salvación, no existen vías alternativas al dinero, aunque podría ser que existiera en alguna aldea jipiosa donde los idealistas que viven en una paranoia de 'paz y amor y ninguna decisión' lo practican, pero no nos engañemos, el trueque en el mundo es algo prácticamente inviable. El dinero está muy presente en nuestras vidas desde primera hora de la mañana hasta la noche, desde el día 1 de Enero al 31 de diciembre, siempre está ahí aunque no esté ahí. Por eso se ha convertido en algo muy, muy triste comenzar el mes como si fuera fin de mes porque has tenido que pagar mil historias cy no tienes la alternativa de canjear el recibo de la luz por una plancha u otro bien que poseas que tenga valor, pero que no tenga una cifra impresa en él.
En fin, serafín, no voy a ser yo quien diga cuál es la solución porque no la sé,, no soy tan lista como el señor que se inventó el dinero, pero ojalá lo fuera.
Vendámomos y sigamos comprando, porque poderoso caballero es Don Dinero y tod@s queremos ser princesitas a las que rescata de la torre encantada y si al castillo que nos lleva está construído con evasión y ojos cerrados pues mejor que mejor.

Y colorín colorado esta rayada se ha acabado.

Así son las cosas y así se las he contado.

viernes, abril 27, 2007

AMORES FATALES



Los amores fatales con frecuencia son los amores más deseados, los más reñidos y los más soñados porque la falacia popular dice que son los más cariño ( que en realidad es dependencia emocional) y apasionados. ¿Cuántas veces habremos sido espectadores de amores fatales? ¿De escenas con tanta pasión y electricidad tras una riña acalorada o de un odio desmesurado que se había cocido a fuego lento y que al final acaba con un desplante o con la fusión de dos cuerpos en uno? ¿Cuánto nerviosismo? ¿Cuánta resignación acumulada?¿Cuánto despecho?¿Cuánta ansiedad? ¿Cuánto sufrimiento acumulado que se diluye en la nada tras la unión de los labios de dos personas? ¿Cuántos coitos apasionados y febriles que al día siguiente no son más que un sentimiento de culpa y de fatalidad? Y sobre todo, ¿Cuánta tensión sexual acumulada que de repente explota y arrastra a hacer aquello que racionalmente tantas veces se había querido negar, olvidar o apartar por pensar que no era conveniente?




Personalmente no entiendo esa atracción por ese tipo de amor, y claro, ni quisiera ninguno así para mí. Los hay quienes piensan que ese tipo de amor es el sumum del sentimiento y piensan que el amor en su máximo estadio es sufrir, pasarlo mal y dejarse llevar por las más bajas pasiones como son el amor-odio y la atracción puramente sexual, porque en el fondo el amor fatal no es más que eso, atracción sexual que puede rozar la obsesión ( o que ciertamente lo es) aunado a la dependencia emocional y a la inmadurez. Viendo así, a grandes rasgos y por encima ya puede un@ intuir que el amor fatal verdaderamente no es amor, de la misma manera que el amor platónico no es lo que Platón entendía por amor. El lenguaje es así de interesante, un pequeño matiz, una leve variación sintáctica o léxica puede llegar a ser algo que sitúe a mucha distancia el significado de un término de otro aunque aparentemente estén cerca por supuesta lógica aplastante. Además el lenguaje, uno de mis ‘amores personales’, es un arma de doble filo en las cosas del querer porque esa característica que a mí me apasiona tanto de él - la ambigüedad- puede echar más leña al fuego del amor fatal. Cuántos disgustos ha traído el mítico ‘tú dijiste’, ‘yo dije’, ‘me refería’…. Y así hasta quedarnos dormidos….

Películas, boleros, novelas, tangos, cuentos, leyendas… todo tipo de producto más o menos intelectual, o intelectual, claro está, o de ocio ( según se mire) está plagado de amores fatales. Cumbres borrascosas, Zeus y Hera, Romeo y Julieta, Gilda, El cartero siempre llama dos veces, Calisto y Melibea, Un tranvía llamado deseo, boleros como ‘Aunque me cueste la vida’ cuyo estribillo reza así:

‘Eres mi amor tan sincero, mi vida
y a tu vez la promesa que te hago
no me importa llorar, no me importa sufrir
si es que un día me dices que sí.
Aunque me cueste la vida
sigo buscando tu amor
te sigo amando voy, voy preguntando donde poderte encontrar’

O ese otro bolero que popularizó nuestra combustible Saritísima y que luego interpretó tan bien el bellísimo Gael García Bernal en ‘La mala educación’:
‘Siempre que te pregunto que cómo, cuándo y dónde
tú siempre me respondes quizás, quizás, quizás
y así pasan los días y yo desesperando
y tú, tú contestando quizás, quizás, quizás’


Llegados a este punto y viendo que me estoy haciendo la picha un lío y que voy soltando ideas y no concreto nada voy a reiniciar mi cerebro y voy a intentar teclear de la manera más concisa posible lo que yo entiendo por ‘amor fatal’.






El amor fatal es un tipo de atracción física hacia otra persona que se convierte en una obsesión malsana regada por la dependencia emocional con un mayor o menor grado de sado-masoquismo psicológico (porque aquí todos dan palos y todos encajan hostias) donde se da lugar a la cosificación de la persona objeto de deseo.
Sí, más o menos esta es la definición que para mí es el amor fatal. Ahora vayamos por partes para clarificar el asunto porque no sé si ha quedado muy claro. En el amor fatal, a diferencia del amor cuerdo no se aprende a amar a una persona, a ver sus virtudes, a ver sus defectos y a disfrutar de las primeras y a lidiar con los segundos y muchas más cosas que ahora no escribiré, como por ejemplo buscar un/a compañer@ de viaje ( con toda esa solemnidad, compromiso y responsabilidad para uno y para el otro que a los ‘amadores fatales’ les asusta tanto). En el amor fatal se idealiza a la persona a partir de unas características que el ‘amador’ admira o que le gustan, claro, o incluso que envidian, fíjate tú ( pero entonces es el caso del perverso narcisista y esto ya es para escribir un libro). Generalmente en el amor fatal no se ama a esa persona por lo que es, ni se intenta ir descubriéndola día a día (que eso sucede con tiempo y una caña, como se dice en mi tierra) sino que por lo que aparentemente es o por lo que representa, es decir, el sujeto amado es de alguna manera tratado inconscientemente como un objeto, es una cosa, de ahí viene cosificar: dar el trato y la consideración de objeto de posesión propia. El amado es una posesión buena, bonita y barata que pulimos en nuestra mente a nuestro gusto porque nos gustan sus características supérfluas, su belleza, su juventud, su éxito profesional, sus dotes para lo que sea, su inteligencia o por cualquier otro motivo banal, pero nunca, y digo nunca el amador hace el esfuerzo en realmente escrutar y ahondar en todos esos pequeños pliegues y recovecos que forman la tridimensionalidad de la otra persona y que se convierten en el día a día en el ‘pequeño tesoro por descubrir’ y que sin embargo en realidad ofrece tantas gratificaciones y por qé no, también decepciones. Es más, al amador-fatal no le interesa descubrir realmente a la otra persona porque necesita creer que el/la otr@ es realmente la imagen de aquel conjunto de ideas que ya desde un principio se instaló con cemento armado en la cabezota, y ojito con que la otra persona quiera realmente construir un amor pasito a pasito y ladrillito a ladrillito porque le espera una depresión de caballo percherón durante el resto de la relación, la ruptura y el duelo, pero oye, que al dejarlo ( o mejor dicho, al romper la dependencia emocional que trae mucha tela) al menos se sabe que el fin del sufrimiento está cerca, hay que ser optimista ( claro, si uno no comulga con el rollo fatalero). Por lo tanto el ser amado es, aunque generalmente sea de una manera inconsciente un juguete de un niño pequeño. ¿Y por qué digo ‘de un niño pequeño’? Porque el amante-fatal en realidad no es más que eso, un personaje inmaduro que ansía tener una relación ‘al modo adulto’ con una ‘posesión-idealización’, a veces incluso llegan a estar realmente obsesionados con su ideal de amor y con conseguirlo, pero en realidad es incapaz de poder establecer una verdadera relación de amor porque su narcisismo, su egocentrismo, sus caprichos y su egolatría ( todas características de los infantes) son incompatibles con el ingrediente básico del ‘amor correcto’, o lo que vulgarmente conocemos por ‘amar bien’.

lunes, marzo 26, 2007

TIEMPO DE BLOODY MARYS Y PIANOS




Esa noche fuimos al piano-bar para celebrar mi 35 cumpleaños. Pero antes pasé por tu casa para hacer la primera copa. Cuando llegué a tu casa tus ojos eran diferentes, brillaban demasiado, era como si te hubieras metido un fluorescente de cadena de montaje con calzador en la mirada. Me inquietaste. Te pusiste esa camiseta negra que Gisela decía que te quedaba tan bien porque te resalzaba el escote. Tonterías que se dicen cuando se va de compras y para que no te den el coñazo te inventas cualquier excusa de ‘te queda bien’ para largarte lo antes posible. Te sentaste muy cerca de mí- demasiado- pensé. Estar a tan corta distancia de cualquier persona siempre me ha incomodado y más tú aquel día en el que tenías esa mirada tan extraña y tan penetrante. Al llegar a tu casa me diste un beso largo en la mejilla, tan largo y tan tierno que me pareció durar una eternidad y que me cortó la mejilla como si fuera una cuchilla. Nunca he sido amiga de la ternura porque nunca me ha venido a acariciar, una se acaba acostumbrando a las carencias y al vacío. Aquel día no estaba para hostias y sólo quería meterme la máxima cantidad de alcohol que aguantaran mis venas y mi hígado para olvidarme de que cumplía un año más y de todo lo demás, al fin y al cabo cuando actúas a tumba abierta ya lo dice la canción - la noche es mágica y trágica también -. Descorchaste la botella de mi vino preferido y brindamos por la salud, las pesetas y porque nos crecieran las tetas- qué estupidez en realidad, pero es un clásico en nuestros brindis y en el día de mi cumpleaños no podía faltar, la tradición es así, la cumples por inercia, no por ilusión-. Yo sabía que me querías decir algo importante, tus ojos chispeantes, tus manos inquietas y el movimiento inconsciente de tu tobillo te delataban pero sabía que no te atreverías, siempre has sido una cobarde y sabes que esa característica tuya no me gusta, bueno, en realidad no me gusta en nadie, odio a los cagados y por eso me gusta desafiaros. Me callé como una puta- en realidad muchos dicen que lo soy porque muchas veces me voy con quien me lleve a casa- y seguí bebiendo. Salimos a la calle y nos metimos en un bar, luego en otro, luego en otro… y no me decías nada. Notaba cómo te ibas estremeciendo a medida que pasaban las horas o a lo mejor era la mezcla del licor con mi cansancio mental lo que me hacía percibir eso. Cada vez te costaba más hablarme y me mirabas con más deseo. Llegamos al piano-bar. Al lado del pianista había un señor que por la pinta que tenía seguro que era comercial de Tecnocasa, esos tan pesados que cada semana van a darte por culo con la misma monserga de que si tu piso es de propiedad o es de alquiler- y yo me pregunto que qué cojones les importará-, de hecho una vez le pregunté a un comercial que qué tipo de coños le gustaban más si los rasurados o los poblados, que era el mismo tipo de pregunta tonta que él me hacía sólo que de una intimidad diferente; no me respondió y se fue. Mientras tanto sentada en aquella mesa como de cabaret decadente con lamparita de habitación del pueblo de cualquier abuela yo seguí pensando en lo imbécil que eres, no tú J, sino tú A. Te tenía delante a ti J, tan guapa como siempre, tan atenta conmigo, como siempre, creo que eres la única persona que ha tenido detalles conmigo y que me ha tratado como algo más que un número o un pedazo de carne al que llamar buscando mimos y caricias para no sentir el peso de la soledad, chupar, sobar, penetrar y lugar para eyacular no sólo semen, sino también mucha mierda y miseria. Era como si no estuvieras J, en realidad no me importabas mucho ni tampoco me importaba lo que ya me imaginaba que me acabarías confesando con vergüenza. Esa vergüenza que me enternece porque muchas veces me hubiera gustado tenerla delante, ver cómo alguien que me gustaba se sonrojaba y allí estabas así de esa guisa y yo sintiéndome mal por no poder quererte y mira que eres la única persona que se merece mi cariño y eres la única a la que no se lo doy porque no me gustas. Sabía que no te gustaría mi respuesta si en algún momento me formulabas la pregunta clave y génesis de tanto desasosiego por tu parte, pero tampoco me importaba buscar la manera más delicada y el tacto para decirte que la cosa no era recíproca. Me daba igual. Siempre da igual el corazón de los demás cuando te acaban de resquebrajar el tuyo en mil pedazos. Es egoísta lo sé, pero para recomponer un corazón hay que armarse de todo ese egoísmo que se deshechó cuando se amaba en pro de la entrega. Cuando te sientes como una muñeca de porcelana rota en el suelo te vuelves insensible e incluso te gusta la idea de ser por una puta vez una femme fatale por la que al menos una vez alguien sufra por ti y no la misma cancioncita de siempre de pasarlo mal por alguien que ni te tiene en cuenta. Estar descompuesta en el suelo duele mucho y alguna vez quieres ser la vencedora de la batalla. Cuántas veces te he querido pagar con la misma moneda a ti, que eras alguien para quien lo único que era dos piernas que se abren y que albergan un agujerito oscuro que es fuente de deseo y rincón de placer donde embestir las feromonas, la carne y lo que haga falta haciéndome creer que me querías para tenerme a tu disposición. Cretino. La sordidez de la pasión y del deseo es así. ¿ Cúantas veces habré fantaseado con ser Lola Lola de la peli ‘El ángel azul’? ¿ Por una vez invertir los papeles? ¿Por una vez no dejar de ser, claro está, es imposible que sea de otra forma un cuerpo, por una vez ser un cuerpo al que no hieren, que ataca? Pensé en follarte esa noche aunque no me gustabas. Me daba igual. Probablemente me hubiese metido entre las sábanas de cualquier persona, seguro que no me hubieran dedicado tanta ternura como tú J, pero seguro que mucho más que tú A en todos estos años. Los minutos, las horas, los días, las semanas y los años han pasado y no me he podido enamorar de ti. Jamás me podré enamorar de ti y mira que lo he intentado por el método del autoengaño. ¿ Y cómo me puedo enamorar de alguien que es incapaz de amar si el amor es reciprocidad? Yo ahora sólo siento asco y despecho por tí, es así, no lo puedo evitar. Y tú J allí, toda bonita bien puesta y bien mona intentando que te ofreciera un beso que no deseaba, qué linda eres! Generalmente los besos me los roban o me los timan y tú esperabas a que yo te los regalara.
Eres el ser más miserable que he conocido porque me has robado los mejores años de mi vida, porque me vendiste algo que no existe, porque me robaste todos los secretos, todas las ilusiones, todos los proyectos y todos mis sueños. No me has dejado nada, sólo vacío y esa cara de tonta que se le queda a la gente cuando se la pegan con el viejo truco del Tocomocho. Pienso que de momento no me queda nada más que el rencor y no me gusta la sensación. Hasta cierto punto puedo entender a esas mujeres que dicen que todos los hombres sois unos desgraciados. Sin embargo yo no creo que todos lo seais sólo sé que tú me has jodido, bueno, me has rejodido y también sé que cuando pase el rencor y me desapegue de ti, cuando no sienta ni rabia ni odio ni nada malo ni nada más que indiferencia volveré a quererme. No conseguí quererte porque cómo se puede querer a alguien que no da amor y que encima te comenta sus infidelidades haciéndote sentir la mujer más nimia y con menos valía y más insignificante que te puedas echar a la cara. Llegúe a pensar e interioricé que no me merecía que me quisieras como la otra gente quiere a sus mujeres, pensaba que era indigna de ello. Aunque es verdad que sí aprendí contigo algo, aprendí a sentirme vulnerable y pequeña y a no quererme.
El pianista tocó ese bolero que me gustaba tanto y el hombre que parecía un comercial de Tecnocasa cantó, eso sí, muy bien esa letra que dice ‘es por culpa de un amor como no hubo otro igual que me hizo comprender todo el bien todo el mal…’. Justo en ese momento entraron varios personajes de la farándula, más bien dicho del mundo del teatro mientras una señora regordeta se ponía a llorar en una mesa al lado de la nuestra. Volví a la barra a pedirme un Bloody Mary- me encanta el zumo de tomate y el sabor picante del tabasco. Un hombre con pinta de ‘quiero y no puedo’ se me acercó y me empezó a hablar. Me hablaba sobre escalada a las cuatro de la mañana, no me lo podía creer. Me contaba que si en la montaña se encontraba consigo mismo y no sé qué más cosas pseudoespirituales de baratillo que se utilizan para cortejar a esas horas de la mañana. Alguien con la voz rasgada cantó otro bolero, era algo como de un vendaval o algo así. Me cansé de oír al señor espiritual, le dije que me pagara la copa y me fui del bar. Lo siento por ti J que te dejé allí tirada, por una vez pensé en mí y en mis necesidades y me largué porque tenía que respirar.

viernes, febrero 09, 2007

A los Huevos Tuyos

A LOS HUEVOS TUYOS ( Y TAMBIÉN A LOS DE TU VECINO, A LOS DE TU AMIGO, A LOS DE TU PROFESOR DE AUTOESCUELA.....)


Próxima parada 25 de febrero de 18h a 21h en el Sweet Café, C/ Casanova, 75 ( Esquina Aragó)

Yogurinha Borova nos traerá el calor de los fríos del Norte a nuestros corazones y muchas sorpresitas.

Rakel Mandela nos seducirá a tod@s con su voz y su poderío... Qué mujer!

En la batalla de dj's ; El laboratorio de Lola Mento y Münchausen desde su guarida vs. Los novios instantáneos directamente desde Zaragoza. No os podeis perder lo que pasará mientras nos batimos en duelo... No correrá la sangre, pero vosotros os correreis del gusto...

La señorita conejo in liveeeeee....+ merienda + proyecciones + peetardeo + buen rollo tiaaaa + chulos y chulas de escandalo ( para los que quieran pillar cacho.. jeje)

No os lo podeis perder, os estaremos esperando, echadle huevos que nosotros le echaremos sal al cocido.

Esperamos que asistais y como las damas de antaño, de esos tiempos que siempre fueron mejores, nos sentaremos en vuestro regazo y nos dejaremos convidar mientras charlamos un rato sobre cosas profundas sobre la cultura de los grandes almacenes y las degustaciones de sus pasillos...

Estará muy chuli y divertido el evento, el mejor planazo para dar esquinazo al tedio del domingo tarde. Encima con la merienda incluída, ñam, ñam!!

Entrada+consumición+merendola+espectá-culo+música+sorpresas por sólo 5,50€ ...nenas, precio de rebajas, que me las quitan de las manos!!!

sábado, enero 13, 2007

IRENE


A Irene la encontraron en una habitación de un hostal cerca de las Ramblas. El día antes había quedado con Ernesto para acabar de repartir las cosas y para decirse definitivamente adiós. Se puso su vestido negro y sus zapatos rojos de lunares blancos y se echó a la calle. Aquella noche Ernesto la halagó, la trató como una reina, con mucha delicadeza –no la llamó puta – hacía mucho tiempo que no pasaba eso, Irene estaba maravillada y deslumbrada. Esa noche recordó cómo eran las cosas al principio, sintió un calor amable, había echado tanto de menos esa sensación que no quería ni podía salir de donde se encontraba esa noche, había echado de menos tanto esa sensación... Ernesto le dio cava, bailó con ella, la besó y le dio un largo abrazo que los hizo fundirse en uno. La fiebre de la pasión y el cosquilleo de la ternura arrastraron a Irene a dejarse llevar a un lugar que está muy lejos, a ese lugar del que se había sentido desterrada desde hacía casi una eternidad.

A la mañana siguiente una mano llamó a la puerta. Nadie respondió. Una llave de entre las muchas de un llavero abrió la puerta. Detrás de la puerta encontraron a Irene en la cama. Una muchacha de la limpieza dijo-¿Señorita?. Irene no respondió ni tampoco respiraba. Irene yacía desnuda sin braguitas, con las medias rotas y con el sujetador puesto. Se dibujaba una leve sonrisa en su cara. Tenía sangre en la vagina, la habían penetrado con un cuchillo.

La puerta del baño se abrió. Allí volaba Ernesto. Ernesto pendía del aire vestido de traje, de corbata tenía una cuerda que manaba del teléfono de la ducha y su última alegría se dibujaba escondida tras los pantalones. Tampoco respiraba. Su semblante denotaba serenidad, ya había quedado en paz.

Fueron muchos a llorar a Irene. Gente afligida y gente que fingía; quién sabe. Hubo alguien en el velatorio que pensó que no era algo tan desmerecido lo que le había pasado a Irene- ese es el precio que se paga cuando se baila en la noche con extraños y se reparten besos a labios ajenos. No se puede ir por el mundo haciendo del alma un huracán y del cuerpo un torbellino en los brazos de quien no es el tuyo. Tendría que haberse quedado con Ernesto, aunque las cosas no fuesen como pensaba que serían, pero siempre va bien tener a alguien, así no estás solo. ¿Qué se pensaba que era el amor?-. Ese alguien castigaba entonces y en vida a Irene por lo mismo por lo que alababa a Ernesto. Irene no tenía el privilegio de disfrutar ni de su cuerpo ni de su razón, era algo reservado exclusivamente a Ernesto.

Ernesto y ese alguien nunca supieron que el aire a veces cuenta secretos. Ernesto era sordo, era ciego, disfrutaba del privilegio de disfrutar de su cuerpo pero no de su razón. Hay quien muere con el cerebro todavía precintado. Ese alguien también.

El aire que circulaba entre los que estaban sentados en el velatorio de Irene contó aquella tarde un secreto. Nadie lo escuchó. Y las cosas que no se escuchan, como las que no son vistas por nadie no existen, pero no es verdad. El aire aquella tarde dijo que el goce de la razón y de la pasión no entienden de nada, ni de sexo, ni de edad ni de nada. Se sienten y ya está, se necesitan y ya está, se quieren y ya está, se disfrutan y ya está.

Al abandonar el tanatorio otro alguien pensó en Irene y en su cabeza se dibujó una frase- Muerta la perra, muerta la rabia-.
A Irene la castigaron a dormir para siempre con quien resquebrajaba sus sueños cada noche, con quien tras amarse ya no era arropada para llegar al sueño- los objetos no necesitan de esas cosas- y con quien no quería dormir más en vida. De esta manera entró en el sueño eterno.

domingo, enero 07, 2007

PUBLICIDAD





UN ANUNCIO INGENUO

La publicidad es un arma casi más potente que una bomba atómica. Nos la meten hasta en la sopa. Caminas por la calle y hay cientos de carteles y vallas, enciendes la tele y allí están esos pequeños clips, pones la radio y allí te ofrecen cosas. El boom de la publicidad sobre todo en los ultimos 20 años ha sido tan grande que incluso nosotros mismos somos nuestra propia agencia publicitaria. La gente se vende en chats, fotologs, myspaces y claro está, el producto no es el real gracias a la magia de las técnicas publicitarias que todos hemos interiorizado derivadas del bombardeo constante al que estamos expuestos y a las técnicas de retoque fotográfico que uno puede aprender con paciencia.

La publicidad nació para hacer llegar al consumidor productos que podrían ser necesarios para su casa, para su vida y para todo. Al principio la publicidad nos enseñaba las grandes ventajas que nos ofrecían los productos, pero un buen día a algún copy avispado se le ocurriría dar un giro al discurso publicitario. Ya no se vendían las propiedades de un producto sino que se vendían anhelos y se vencían complejos gracias a un cierto producto milagroso. Gracias a una crema hidratante ya se podía vencer el pavor a la pérdida de la juventud, gracias a unas lentillas ya se sería más bello porque no había necesidad de llevar gafas de monturas horrendas y gracias a un par de pantalones se podía ser sexy y ligar como Esteso con las suecas en las pelis de los 60's. Aquí me detengo un ratito porque el rollo 'ligoteo' y 'amour fou' es uno de los grandes temas de la publicidad. La publicidad nos vende experiencias sexuales y amores folletinescos que distan tanto de nuestra realidad. En el fondo los publicitarios, grandes psicólogos y antropólogos saben muy bien que el ser humano está programado para tener descendencia, como el resto de la fauna. El objetivo de la vida humana es la de traer al mundo congéneres y san se acabó. La naturaleza que es muy sabia, casi más que los copys se ha encargado durante toda la evolución de nuestra especie en disfrazar la finalidad del ser humano con cosas como el amor romántico, pero en definitiva el sexo y el amor ( aunque a vees les pongamos barreras anticonceptivas) tiene una razón muy clara, precisa y concreta. Como seres programados y aunque hayamos evolucionado hasta ser más o menos complejos, depende del caso, no hemos podido deshacernos de la llamada de la naturaleza, de ese reclamo imperioso que nos catapulta al amor y en definitiva al sexo. ¿Y quiénes son esos individuos que con más facilidad tienen acceso a las exquisiteces del sexo? Pues ya lo dijo Mr. Darwin: los mejor preparados ( física o intelectualmente, en esto da igual la cosa, todo depende de los gustos de cada uno). Yo personalmente me decanto por los hombres poco agraciados pero inteligentes y hay muchos otros que prefieren cuerpos bellos: la seducción en este caso es mucho más rápida y es todo como más físico, pero oiganme, para gustos son los colores... pues bien, la publicidad tiende a focalizar su 'reclamo' en este tipo de seducción; es más fácil, más contundente y más directo y nosotros nos volvemos locos porque si somos poco agraciados sentimos la condena perpetua del onanismo. Vuelvo al tema que me desvío. Pues para simplificar la cosa: si compras un objeto que pueda dotarte de eso que te falta para ser sexualmente interesante, y con lo cual podrás saborear las mieles de la erótica serás un triunfador en este universo demente en el que (sobre)vivimos los humanos. Habremos llegado a la meta, no lo he inventado yo, sino ese señor británico. Así que gracias a esta fórmula que lanza la flecha donde más duele los publicitarios han encontrado 'El Dorado' de la venta y de la sugestión, lo importante es vender y si se vende un cuerpo, un estilo de vida o un algo imposible de conseguir por propios méritos pues seguro que el consumidor cae como una mosca. Recuerden que alguien puede acceder a una cierta parcela de lujo poniéndose perfume de Gaultier o llevando unas gafas Gucci, que no son tan caros como la ropa de esas marcas, son más o menos accesibles para la clase media y así el trabajador puede sentir por un momento que él también pertenece a ese reducido club al que sólo los ricos pueden acceder: el club del glamour y del lujo. Asimismo, las personas-agencias publicitarias que rondan por el mundo virtual utilizan la misma técnica de reclamo. Se venden como productos sexuales muchas veces, y otras pues como productos de otro tipo, pero la mayoría de las veces siempre hay un cierto componente de seducción; la naturaleza, que siempre acecha....

La publicidad es un gran monstruo que hace uso de los anhelos, frustraciones y complejos de los consumidores de una manera muy hábil, demasiado, tanto que a veces nos meten goles sin que nos demos cuenta. La publicidad es algo perverso, demasiado, pero lo m´´as dañino no es ella, si no el filtro con el que la mira el consumidor.

Levi's me parece una marca bastante curiosa e interesante para estudiar y les ejemplificaré cuatro cosillas con videos, que estoy perezosa y no me quiero extender hoy y ya me curraré más un texto otro día que hoy no me apetece.


La mujer objeto, un clásico. Mujeres que acaban mediodespelotadas para disfrute de machos. Lo trágico es que aquí se vende la sexualidad femenina como carne. Hay quien se siente bien con ello o se sentiría bien, pero hay quien no.






El hombre-objeto ( arquetipo nacido en los 80's no tan utilizado como el de la mujer, pero claro, como ahora las mujeres son independientes, tienen pasta, pueden consumir y todas esas cosas pues ya pueden dar rienda suelta a sus fetichismos con hombres-esclavos) by Michel Gondry, uno de los grandes. otra visión de este anuncio, que coincide con la mía personal es la posiblidad de conseguir experimentar las fantasías sexuales del espectador masculino medio: montárselo con varias tías o ver cómo se lo montan varias mujeres con él como voyeur.



Tienes que comprar el producto original, si no no conseguirás acceder a lo que te venden. Este anuncio es de mi admiradísimo Chris Cunningham ( que se me caen las babas en el teclado).




La moda se crea en la calle, o algo así vienen a decir... en realidad no es así. Miren que perverso es... hasta aqquí puedo leer.



Si te compras los pantalones entrarás en un mundo fantástico al que de otro modo no tendrías acceso, o no?






Si eres un borrego y sigues la línea marcada tendrás tu recompensa.



El tándem chica-chico compitiendo nunca falla, recurso demasiado explotado. Excelente música de Liszt.



Recuperar a los clásicos nunca falla, por eso son clásicos; porque tocan la fibra ahora, mañana y siempre... El amor vuelve a ser el protagonista. Si compras recibirás amor... el mayor anhelo de los borregos posmodernos.





El amor, el mejor y más grande de los reclamos ( ¿o sexo?... ¿Quién sabe?)




Cono pueden ver el consumo de ciertos productos, sobre todo de pantalones Pelvi's les hará experimentar todas esas cosas que con su vida normal, gris y monótona no podrían vivir probablemente jamás... ese parece el discurso, no?.
Pues ya saben, pónganse unos Pelvi's y así moverán la pelvis en la cama con alguna rubia de bote de curvas de vértigo o un morenazo plastificado en la cama de su piso, no de lujo como en el del anuncio, claro está. Ya saben, la publicidad nos vende sueños y nosotros intentamos comprarlos con dinero. Y si tienen alguna manera de mostrar al mundo que los Pelvi's le quedan mejor a usted que a nadie, no duden en abrirse algún ciberespacio, el éxito está asegurado.

lunes, diciembre 25, 2006

GRANDE RAPHAEL

El más grande entre los más grandes ha sacado un nuevo disco que se llama 'Ahora'. No dejen de comprarlo.

Raphael me gusta desde hace puffff.... tanto tiempo que ni me acuerdo. Yo no sé de donde he sacado mi gusto por Raphael porque ni mi madre ponía Raphael en el tocadiscos ni mi padre, así que no es nada heredado; supongo que simplemente un día lo escuché y me encandiló.

Me encantan sus melodías y sus letras, su teatralidad, su regustillo a alcanfor, sus historias de amor desmesurado imposibles, sus subidones, sus momentos 'rap', sus mezclas con otros estilos, su soberbia, su divismo, su estilo que es tan extraño y tan desbordante. Recuerdo que de la emoción que tenía el día que fui a ver su musical 'Dr. Jeckyl y Mr. Hyde' y del ataque de risa que me dió al ver el espectáculo no me paraba de sangrar la nariz... si es que...

Pues hoy he descubierto su nuevo hit, el primer single de su nuevo disco y me he puesto tonta. Una vez más Raphael me ha contado mi ahora.... mientras os dejo escuchar su nuevo tema yo me pongo a cantar el estribillo:


Ahora puedo decirlo más alto,
pero no puedo más claro
De todo lo que en el mundo yo he amado
es una canción un teatro y a tí.


Maravillosa canción. Grande Raphael!!!!


viernes, diciembre 08, 2006

TRISTEZA



'La noche es mágica también y trágica. Me pasaba las horas acariciando mi herida, se me iban los días'.

Esta noche, noche de 'resacón, resacón' ( sin Anne Igartiburu) y reglotosa perdida, muy tarde he decidido bajarme al bar de mi amigo, el ex-aviador Pakistaní que hace falafels y pillarme un bocata y unas patatas bañadas en esa salsa de yogur , pepino y perejil que está tan buena.
El dueño del bar es un señor muy amable, de echo siempre me regala cosas cada vez que estoy perra y me bajo a su bar ( a veces en pijama y zapatillas) a por provisiones y hoy le he pedido una coca-cola sin cafeína y el pobre se ha quedado fatal. Me ha explicado toda la gama de productos Coca-Cola de la que dispone para excusarse de que no tenía 'sin cafeína' y que si quería me podía llevar una Fanta y se comprometía que encargaría Coca-Colas sin cafeína para mí porque no puede ser que vaya y no tenga. Me ha parecido un gesto muy bonito y muy tierno: un señor al que casi ni conozco y cuando me ve es en condiciones de medio yonquidad-en proceso de desintoxicación o de depresiva profunda tiene más detalles conmigo que gente a la que conozco y con la que tengo una relación supuestamente de amistad. Una vez más el ser humano me vuelve a sorprender; resulta que un extraño puede ser más humano y puede tener más detalles contigo que un ser querido, pero bueno, afortunadamente contamos todavía con el poder de elección.... y por eso yo me voy a su bar y me deshago de los que no me hacen sentir bien de mi entorno, soy pragmática.

Pero no les venía a hablar sobre el dueño de Mr. Döner, si no sobre un borracho que estaba poniéndose fino Catalino en la barra de su establecimiento. Estaba allí, en la barra con la mirada perdida atrapado en su propio silencio y anegado en sus pensamientos, que por suerte son secretos y sólo los podía conocer él, pero lo que él no sabía es que a veces se escapan por los ojos. Unas veces en forma de lágrimas de placer, otras en forma de lágrimas de dolor, otras en forma de brillo y otras en melancolía. En su mirada se escapaba una mezcla entre tristeza y melancolía.

El dueño de Mr.Döner me ha dicho que tendría que esperarme un momento porque el aceite para freír las patatas se tenía que calentar, así que me he sentado al lado del borracho que con unos movimientos cansados y desganados se acercaba cada poco la botella de cerveza a la boca. Me he puesto a mirarlo de refilón, a diseccionar sus movimientos y sus expresiones, a hacer zooms a sus manos, a su cara... entonces me ha venido a la cabeza un trozo de una canción que dice ' tengo mi tristeza siempre ahí escondida, poniéndose guapa' y quería que la escuchara. Se me ha escapado un hilillo de voz, quería comentarle una cosa, sí, es un gran defecto mío, suelo entablar conversaciones con la gente que no conozco, es por culpa de mis observaciones y de mis ganas de saber siempre más, no lo puedo evitar, pero esta vez la resaca me frenó y supongo que también el echo de pensar que ese señor tampoco quería que una pesada con cara de bistec de ternera y con pintas de yonqui le tocara las bowlings.

Mientras se freían mis patatas he empezado a cantarme para mí la canción que me ha sugerido el borracho aquel, que probablemente lloraba en una botella su ruina económica, un desengaño, una enfermedad, un amor no correspondido, un trauma infantil..... vete tú a saber.... yo ya me he montado la peli de lo que le pasa, y más o menos es lo que se saca de esta canción. Mientras lo miraba me he puesto a cantar la canción y bueno, supongo que verlo así me ha transportado al pasado, cuando yo sufría una depresión de caballo, algo parecido a lo que está pasando él, cuando pensaba que no podía salir de ese pozo y además me gustaba estar allí abajo sentada y bañada por el lodo apestoso de las aguas vasales podridas. Pero todo pasa, también la tristeza...

Pues allí os dejo en la barra del bar escuchando esta canción al lado del borracho mientras él con la cerveza disfraza y maquilla esa tristeza que gracias al alcohol por unas horas se vuelve guapa.

jueves, noviembre 30, 2006

PSICOANALIZADOS









"Véronique estaba en ‘análisis’, como suele decirse; ahora me arrepiento de haberla conocido. Hablando en general, no hay nada que sacar de las mujeres en análisis. Una mujer que cae en manos de un psicoanalista se vuelve inadecuada para cualquier uso, lo he comprobado muchas veces. NO hay que considerar este fenómeno un efecto secundario del psicoanálisis, sino simple y llanamente su efecto principal. Con la excusa de reconstruir el yo os psicoanalistas proceden, en realidad, a una escandalosa destrucción del ser humano. Inocencia, generosidad, pureza... trituran todas estas cosas entre sus manos groseras. Los psicoanalistas, muy bien remunerados, pretenciosos y estúpidos, aniquilan definitivamente en sus supuestos pacientes cualquier aptitud para el amor, tanto mental como físico; de hecho, se comportan como verdaderos enemigos de la humanidad. Implacable escuela de egoísmo, el psicoanálisis ataca con el mayor cinismo a chicas estupendas pero un poco perdidas para transformarlas en putas innobles, de un egocentrismo delirante, que ya sólo suscitan un legítimo desagrado. No hay que confiar, en ningún caso, en una mujer que ha pasado por las manos de los psicoanalistas. Mezquindad, egoísmo, ignorancia arrogante, completa ausencia de sentido moral, incapacidad crónica para amar: este es el retrato exhaustivo de una mujer ‘analizada’.
Tengo que decir que Véronique coincidía, punto por punto con esta descripción. La quise tanto como pude; lo cual representa mucho amor. Ahora sé que derroché ese amor para nada; habría hecho mejor rompiéndole los brazos. No cabe duda de que ella tenía desde siempre, como todas las depresivas, disposición al egoísmo y la falta de ternura; pero el psicoanálisis la transformó de forma irreversible en una verdadera basura, sin tripas ni conciencia; un desperdicio envuelto en papel satinado.
Recuerdo que tenía un tablón blanco donde solía apuntar cosas del tipo ‘guisantes’ o ‘planchado’. Una tarde, al volver de la sesión, anotó esta frase de Lacan: ‘ Cuanto más desagradable seas, mejor irán las cosas.’. Sonreí; y me equivocaba. En aquella frase, la frase no era más que un programa; pero Véronique iba a aplicarla punto por punto.
Una noche en la que ella no estaba, me tragué un frasco de Largactyl. Luego me entró el pánico y llamé a los bomberos. Tuvieron que llevarme a urgencias, hacerme un lavado de estómago, etc. En resumen, que me faltó un pelo para quedarme en esa. Y la muy guarra ( ¿Cómo llamarla si no?) ni siquiera fue a verme al hospital. Cuando volví ‘a casa’, si puedo llamarla así, todo lo que se le ocurrió como bienvenida fue que yo era egoísta y lamentable; su interpretación del acontecimiento es que me las había arreglado para causarle preocupaciones añadidas, y ella ‘ya tenía bastante con sus problemas de trabajo’. La repugnante muchachita llegó incluso a decirme que estaba intentando hacerle un ‘chantaje emocional’; cuando lo pienso, lamento no haberle trinchado los ovarios. En fin, ya es cosa del pasado."



Texto extraído de 'Ampliación del campo de Batalla' de Michel Houellebecq.

martes, noviembre 28, 2006

EL CHICO MENOS POPULAR





EL CHICO MENOS POPULAR

'Jaf' es un personaje de la Facultad de Filología que consigue eso que mucha gente intenta constantemente, pero para lo que realmente es incapaz: descolocar al personal. Descolocar. Todavía no sé si me fascina o me da dentera. Pero una cosa es bien cierta, nunca me deja indiferente.

Sé de su existencia desde hace 3 años y todavía no sé qué me provoca, eso sí, nunca me deja indiferente. Es curioso el hecho de que haya personajes pululando por la facultad que a priori llaman más la atención porque su reclamo suele ser un look extravagante o una pose guayer que destaca entre la masa gris y acnéica de la población estudiantil todavía asustada, perdida e incapaz de crearse una personalidad concreta ante la inminente llegada de la madurez (¿?). Compramos la manzana que tiene mejor aspecto sin conocer su sabor. Esos chicos que son como manzanas transgénicas son los que suelen llamar la atención, los frutos de una cultura de escaparate enmarcada en una sociedad de consumo cuyas herramientas han interiorizado a la perfección y las utilizan para venderse a ellos mismos. Aprendices de la vida, estudiantes de la universidad y catedráticos y gestores de una campaña de márketing y publicidad que se llama "YO". Cierto es que son todos ellos muy monos, muy originales, pero a mí esos no me interesan en absoluto, me resultan aburridos y previsibles. La misma mierda con diferente olor disfrazada de diferente tribu urbana o corriente neoexistencialista pseudocultureta de café diarréico del bar de la facultad. A mí aquellos que me llaman la atención, los que me parecen auténticos, aquellos que me parecen únicos, inimitables, radicalmente frescos, obras de arte andantes que un día cuando la palmen dejarán un hueco imposible de rellenar, gentes cuya extinción deja el mundo más huérfano en matices son personas como nuestro protagonista de hoy, JAF.


Al contrario que la mayoría de chicos populares JAF nunca formará parte del Olimpo de los estudiantes "más" ( más deseados, más envidiados, más populares...). JAF, que podría diluírse entre la masa estudiantil como una cara más que te cruzas y luego olvidas me parece de lo más curioso. Pero no. Tiene un encanto rarísimo, que se alza al margen de las corrientes, modas y tendencias. No pretende ser guayer, y aunque no lo es consigue el mismo efecto en los demás. Lo pienso y creo que no podría definir con exactitud cuál es la razón por la que es especial, pero definitivamente el tío tiene encanto, tiene imán. Este encanto es bien curioso: es más feo que pegarle a un padre, viste como un pureta, no tiene ningún tipo de actitud exhibicionista, vamos, que aparentemente es la antítesis del estándard del chico popular, pero sin embargo resulta de lo más carismático. Además tiene una espeluznante voz de pluma histriónica que chirría hasta a las orejas más duras curtidas en mil raves. Siempre está rodeado de mujeres pero vestido con una extraña actitud naïf de estudiante de secundaria: cándida inocencia de chico de extrarradio barcelonés y antepasados sin educación superior que ha tenido la suerte de ir a la universidad y por lo que su familia ya considera un futuro triunfador (desde luego nos la han metido doblada), chupipandi, bromas inocentes que a mí no me parecen tan inocentes. Este hecho aunado a la incapacidad de disimular en conidiciones un hambre desmedida por comerse la mayor cantidad de coños guiris de Erasmus me arroba. Creo que todavía es virgen y su sexualidad debe ser como una olla a presión a punto de estallar a modo de bomba atómica, su capacidad de imaginar guarradas va muy por delante de la simple posibilidad de tocar dos tetas, si la tuviere....

Sólo tiene amiguitas, bien, y un amigo de su mismo género, pero con el que al parecer no hay una relación tan estrecha como con las chicas. Sus amigas, a las que babea, relame y penetra con la mirada (aunque ellas no se dan cuenta) son unas chicas que cualquier abuela encontraría encantadoras, son las típicas niñas buenas, recatadas, inocentes, vergonzosas y buenas estudiantes que aspiran a tener un marido en el futuro con el que formar una familia que no les pida hacerle una felación ( porque seguro que se asustan cuando ven esa extraña parte de la anatomía masculina que de repente aumenta en tamaño)... Las adoro también.

Creo, bueno, rectifico, estoy segura de que esa cándida amistad con sus amigas tiene doblez por parte de él. También estoy segura de que Jaf tiene sueños húmedos con sus coleguitas de lo más perversos y que mientras bromea y juega a darse collejitas con ellas por los pasillos fantasea con que entre colleja y empujón algún día conseguirá engañar a una de ellas y bajársela al lavabo de la planta -1 para poder jugar a un juego que todavía da más risa.... la planta -1 es el picadero oficial de la Facultad de Filología.

Hoy Jaf me ha vuelto a fascinar o asquear de una manera extraña. Estábamos en clase de Poscoloniales cuando la profesora ha dicho que leyésemos una obra de teatro de un dramaturgo indio de Canadá y ha pedido voluntarios para interpretar a los personajes. Jaf se ha puesto nervioso y ha levantado la mano con ansia, quería leer. Han empezado a leer el texto y el resto de intérpretes eran muy sosos, pero Jaf, que hacía de indio ( con lo cual hablaba en la lengua aborígen y luego leía la traducción al inglés) se ha esmerao como nunca en 'bordar' la interpretación. La gente se reía, no sé si porque les parecía graciosa la lengua aborígen o porque pensaban que la interpretación de Jaf era la de un payaso. Yo no me he reído en ningún momento, cosa rara, porque me paso el día riéndome de todo y de mí misma. No podía reírme, estaba fascinada o repelida por el encanto de Jaf.

Me parece que Jaf en el fondo es chungo, tiene un lado oscuro perverso que si sus amiguitas conociesen seguro que no le volvían a hablar porque ellas son muy decentes... pero yo que soy más vieja que ellas y estoy acostumbrada a mezclarme con pirados sé lo que subyace en esa apariencia de normalidad....
Me gustaría estar presente el día en que sus amigas descubran su verdad, su olla a presión, toda esa represión autoimpuesta por él mismo para sobrevivir en un mundo donde no se entenderían sus desviaciones y que le sería hostil, algo parecido a como probablemente fue su mundo en el cole o en el instituto: una agonía...

Sospecho del trastorno de su personalidad por lo que he expuesto y porque busca con ansiedad el beneplácito y la condescendencia de la gente, me hace sospechar...

Mientras él fantasea con hacerle guarradas a sus amigas y a las guiris yo fantaseo con la posibilidad de saciar mi curiosidad de voyeur social. Me gustaría estar presente el día en el que el Jaf, desquitándose de ciertos prejuicios sociales se sincerara con una de sus amigas y se fuera corriendo a desatar toda su pasión al lavabo de la planta -1 acompañado por ella, otra a la que en el fondo probablemente le pase lo mismo. Me gustaría que llegara el día en el que Jaf destapara la olla express y saliera toda la mierda disparada. Me gustaría que llegara el día en el que Jaf se desligara de todos esos prejuicios que le hacen vivir en el infierno de la represión sexual.


Escribo esto porque hoy Jaf me ha vuelto a fascinar como personaje y porque hoy he escuchado una frase que le viene al pelo, me ha recordado a él y justo después de escucharla este individuo ha aparecido:

In James Joyce's narrative punishment and sin are connected with sex. ( En la narrativa de James Joyce el castigo y el pecado están conectados con el sexo).

P.D: Su apodo viene por su manera de pronunciar 'have', gracias a esa palabra se sintió ridiculizado hace 2 años cuando toda la clase se rió de él. Aunque he de decir que ultimamente ha mejorado mucho su pronunciación.

lunes, noviembre 27, 2006

AMPLIACIÓN DEL CAMPO DE BATALLA



Tengo la impresión de que ultimamente estoy acertando con todos los títulos que estoy leyendo... 'El arte de amar' y 'El miedo a la libertad' de Erich Fromm, 'Alicia en el país de las maravillas' de Lewis Carrol, Sueño profundo' de Banana Yoshimori y el libro que estoy devorando a pasos, a veces creo, demasiado agigantados, porque no puedo parar, pero sé que debería leerlo más lentamente para digerirlo mejor, porque es francamente revelador y malrollista in extremis. El libro se llama 'Ampliación del campo de batalla' de Michel Houellebecq ( Editado por Anagrama, colección Panorama de narrativas).

No voy a decir nada más sobre el libro, les voy a poner un par de fragmentos y ya verán que se caga la perra con lo que dice... supongo que si tienen un mínimo de criterio y son críticos les encantará, les gustará, créanme... Las conclusiones que se extraen son harto desgrarradoras, si uno tiene hipersensiblidad o no tiene sentido del humor puede verse seriamente afectado... la sordidez de lo descrito es francamente desoladora... vaya panorama, majo!

Bueno, ahí vamos:





''La clave del enigma es muy simple, y es ésta: lo que desa la vaca bretona (manifestando así, hay que hcerle justicia en este aspecto, el único deseo de su vida) es, como dicen los ganaderos en su cínica jerga, 'que la llenen'. Así que la llenan, máso menos directamente, en efecto, la jeringa de la inseminación artificial puede, aunque al precio de ciertas complicaciones emocionales, sustituir estas lides el pene del toro. En ambos casos la vaca se calma y regresa a su estado original de atenta meditación, con la excepción de que unos meses más tarde dará a luz a un ternerito encantador, Cosa que para el ganadero es puro beneficio, dicho sea de paso'.

Naturalmente el ganadero simboliza a Dios. Movido por una simpatía irracional hacia la potranca, le prometía el capítulo siguiente el eterno disfrute de numerosos sementales, mientras que la vaca, culpable del pecado del orgullo, sería condenada poco a poco a los tristes placeres de la fecundación artificial. Los patéticos mugidos del bóvido no eran capaces de ablandar la sentencia del Gran Arquitecto. Una delegación de ovejas, formada por solidaridad, corría la misma suerte. El Dios escenificado en esta breve fábula no era, como se ve, un Dios misericordioso.'









'Por lo general no veo a nadie los fines de semana. Me quedo en casa, ordeno un poco; me deprimo amablemente.
Sin embargo, este sábado, entre las ocho y las once tiene lugar un momento social.
Voy a cenar con un amigo sacerdote a un restaurante mexicano. El restaurante es bueno; por ese lado no hay ningún problema. Pero mi amigo ¿Sigue siendo mi amigo?
Estudiamos juntos; teníamos veinte años. Gente muy joven. Ahora tenemos treinta. Cuando consiguió el título de ingeniero, él se metió en el seminario; se desvió del camino. Ahora es cura en Vitry. No es una parróquia fácil.

Me como una torta de frijoles y Jean-Pierre Buvet me habla de sexualidad. Según él, el interés que nuestra sociedad finge experimentar por el erotismo ( a través de la publicidad, las revistas, los medios de comunicación en general) es totalmente ficticio. A la mayoría de la gente, en realidad, le aburre enseguida el tema: pero fingen lo contrario a causa de una estrafalaria hipocresía al revés.
llega al centro de su tesis. Nuestra civilización, dice, padece un agotamiento vital. En el siglo de Luis XIV, cuando el apetito por la vida era grande, la cultura oficial enfatizaba la negación de los placeres y de la carne; recordaba con insistencia ue la vida mundana sólo ofrece satisfacciones imperfectas, que la única fuente verdadera de felicidad está en Dios.
Un discurso así, afirma no se podría tolerar ahora.
Necesitamos la aventura y el erotismo, porque necesitamos oírnos repetir que la vida es maravillosa y excitante, y está claro que sobre esto tenemos ciertas dudas.

Tengo la impresión de que me considera un símbolo perteneciente a ese agotamiento vital. Nada de sexualidad, nada de ambición; en realidad, nada de distracciones tampoco. No sé qué contestarle; tengo la impresión de que todo el mundo es un poco así. Me considero un tipo normal. Bueno, puede que no exactamente, pero ¿Quién lo es exactamente? Digamos que soy normal al 80%.
Por decir algo, observo que en nuestros días todo el mundo tiene forzosamente la impresión, en un momento u otro de su vida, de ser un fracasado. Ahí estamos de acuerdo.'










'La dificultad es que no basta exactamente con vivir según la norma. De hecho, consigues ( a veces por los pelos, por los mismos pelos, pero en conjunto lo consigues) vivir según la norma. Tus impuestos están al día. Las facturas, pagadas en su fecha. Nunca te mueves sin el carnet de identidad ( y el bolsillito espacial para la tarjeta VISA...).

La norma es compleja, multiforme. A parte de las horas de trabajo hay que hacer las compras, sacar dinero de los cajeros automáticos ( donde tienes que esperar muy a menudo). Además, están los diferentes papeles que hay que hacer llegar a los organismos que rigen los diferentes aspectos de tu vida. Y encima puedes ponerte enfermo, lo cual conlleva gastos y nuevas formalidades.
No obstante, queda tiempo libre. ¿Qué hacer? ¿Cómo emplearlo? ¿Dedicarse a servir al prójimo? Pero, en el fondo, el prójimo a penas te interesa. ¿Escuchar discos? Era una solución, pero con el paso de los años tienes que aceptar que la música te emociona cada vez menos. [...]

Has tenido una vida. Ha habido momentos en que tenías una vida. Cierto, ya no te acuerdas muy bien; pero hay fotografías que lo atestiguan. Probablemente era en la época de tu adolescencia, o poco después. ¡Qué ganas de vivir tenías entonces! La existencia te parecía llena de posibilidades inéditas. Podías convertirte en cantante de variedades; o irte a Venezuala. [...]

A tí también te interesó el mundo. Fue hace mucho tiempo; te pido que lo recuerdes. El campo de la norma ya no te bastaba; no podías seguir viviendo en el campo de la norma; por eso tuviste que entrar en el campo de batalla. Te pido que te remontes a ese precios momento. Fue hace mucho tiempo, acuerdate, el agua estaba fría.
Ahora estás lejos de la orilla: ¿Ah, sí, que lejos estás de la orilla! Durante mucho tiempo has creído en la exisencia de otra orilla; ya no. Sin embargo sigues nadando, y con cada movimiento estás más cerca de ahogarte. Te asfixias, te arden los pulmones. El agua te parece cada vez más fría y sobre todo cada vez más amarga. Ya no eres tan joven. Ahora vas a morir, No pasa nada. Estoy ahí. No voy a abandonarte. Sigue leyendo.
Vuelve a acordarte, una vez más, de tu entrada en el capo de batalla.'












'No volvería a ver a Jean-Yves Fréhaut, y, además, ¿Por qué debería volver a verlo? En el fondo no habíamos simpatizado de verdad. De todas maneras, en esta época uno se vuelve a ver poco, incluso cuando la relación arranca con entusiasmo. A veces hay conversaciones anhelantes sobre aspectos generales de la vida; a veces también hay abrazo carnal. Desde luego, uno intercambia números de teléfono, pero en general se acuerda poco del otro. E incluso cuando uno se acuerda y los dos se vuelven a ver, la desilusión y el desncanto sustituyen rápidamente el entusiasmo inicial. Créeme, conozco la vida; todo eso está completamente bloqueado.
Esta progresiva desaparición de las relaciones humanas plantea ciertos problemas a la novela. ¿Cómo acometer la narración de esas pasiones fogosas, que duran varios años, cuyos efectos se dejan sentir a veces en varias generaciones? Estamos lejos de Cumbres borrascosas, es lo emnos que puede decirse. La forma novelesca no está concebida para retratar la indiferencia, ni la nada; habría que inventar una articulación más anodina, más concisa, más taciturna.

Las relaciones humanas se vuelven progresivamente imposibles, es por esa multiplicación de los grados de libertad cuyo profeta entusiasta era Jean-Yves Fréhaut. Él no había tenido, estoy seguro, ninguna relación; su estado de libertad era extremo. Lo digo sin acrimonia. Se trataba, ya lo he mencionado, de un hombre feliz; dicho esto, no le envidio esa felcidad.

La especie de pensadores de la informática, a la que pertenecía Jean-Yves Frehaut, no es tan rar, como podría parecer. En cada empresa de mediano tamaño se puede encontrar uno, a veces incluso dos.
Además la mayoría de la gente admite vagamente que cualquier relación, en especial cualquier relación humana, se reduce a un intercambio de información ( por supuesto, si incluímos en el concepto de inflormaciónlos mensajes de carácter no neutro, es decir, gratificantes o penalizadores). En estas condiciones, un pensador de la informática se transforma pronto en pensador de la evolución social. A menudo su discurso será brillante, y por tanto convincente; incluso podrá integrar en él la dimensión afectiva.'

'Fragmentos de Ampliación del campo de Batalla' de Michel Houellebecq.
Fotgrafías de Nan Goldin.





Supongo que algo de esto te habrá hecho sentir cierto vértigo, o habrá plasmado eso que pensabas de una manera abstracta, qué sé yo..... sólo espero que te haya gustado tanto como a mí, y que si te interesa te vayas corriendo a la librería más cercana en cuanto puedas a por un ejemplar de la novela.

Da miedo, mucho miedorrrr..... pero me tiene enganchada, supongo que es esa seducción que producen las cosas que sabes que son chungas... amo las cosas que encienden la bombilla de 'danger' y lo difícil.... y sobre todo las bofetadas de realismo que te hacen ver que muchas cosas no son las que son, amo ver que nada es tan guay como queremos creer porque nos consideramos guays y todo a nuestro alrededor tiene que ser guay.... y sobre todo me gusta cuando el tratamiento es cínico, irónico o sarcástico... me gusta reírme de lo chungo, qué le voy a hacer, no lo he inventado yo. El humor negro me fascina y me seduce. Me gustan las cosas que aparentemente son apocalípticas y que me roban una carajada de cinismo entremezclado con mal rollo, vamos, cosas como las que dice este libro :)

Pero luego no me tomo nada en serio... si no vaya depresión, Ramón! ;)