lunes, febrero 11, 2008

Lejos






Hay un agujero en el estómago que duele por momentos. Durante el día duele, pero casi no se nota porque con los quehaceres una está con la cabeza en otros sitios y así parece que no hay nada, pero hay. En cualquier momento puede volver a doler y cuando cae la noche el dolor es tan agudo que sólo se puede sentir eso. Yo sé que mi estómago está lejos y aunque coma no me alimento, eso es lo que me pasa, que como y no me alimento, y así me voy secando, porque necesito vitaminas, minerales, proteínas, hidratos de carbono, azúcares, pero mi estómago no está conmigo. Mi estómago está lejos rodeado por agua. Mi estómago no sé si se acuerda de que es mi estómago y mientras tanto va comiendo sólo para sobrevivir, no para disfrutar del banquete y así andamos mi estómago y yo. Y no sé cuánto tiempo más ha de pasar hasta que me pueda alimentar y mi estómago pueda saborear todo lo que cae por mi esófago y que no llega a ninguna parte. Y pasa el tiempo y a veces me da igual, y a veces no, y a veces me parece que mejor que sea así y a veces me desespero porque quizás cometo ese 'error' que es que espero. Pero tampoco hay nada mejor que hacer, además esas comilonas que me metía cuando tenía estómago son difíciles de olvidar. Me trasplantaron un estómago de cerdo pero no es lo mismo, me faltaba ese algo, esa electricidad que con mi estómago cada vez que me alimentaba sentía y todavía, aunque con un agujero creo que siento.

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